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“El Placer de Leer”

Por Marcelo Vázquez Ávila En el autobús, en la playa, en la cama; distintos tipos de lectura: el placer del periódico, el gusto por la novela, el estudio de un informe económico social. Hay quien lee todo, hasta la etiqueta de una lata de galletas o del gel de baño. Se puede disfrutar de leer cuentos a los hijos, compartir las lecturas en voz alta, dialogar luego sobre lo leído… El cuento tradicional es insustituible, los medios electrónicos tienden a suplantarlos, pero no pueden conseguirlo. Ni la tele ni los ordenadores, ni los e-libros pueden transmitir la calidez, la serena intimidad, la complicidad que se establece entre las voces de un libo leído, de las preguntas formuladas, de las respuestas dadas, de los gestos de sorpresa, de duda, de miedo, de admiración. Hace poco tiempo cayó en mis manos “La magia de leer” de José Antonio Marina. La verdad, es que leer sobre el acto de leer puede parecer un tanto redundante, pero el libro resulta sencillamente delicioso. Con un lenguaj...

Emocionalidad, una puerta a la realidad

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por Marcelo Vázquez Ávila "En todo lo que hacemos o dejamos de hacer está presente un factor sentimental o emotivo" Muy frecuentemente nuestro primer contacto con el mundo y con cada unos de sus componentes, nuestra percepción inicial de todo ello, es de tipo sentimental o emotivo; bastante a menudo nuestra afectividad selecciona, canaliza y modula cuanto llega hasta nosotros, haciendo que lo conozcamos de un modo u otro... o que no le prestemos la menor atención. 1. Si nos encontramos ante realidades que a primera vista nos agradan, ese sentimiento intensifica nuestro discernimiento y nos permite apreciar detalles de bondad o belleza o virtud que a otros pasarían inadvertidos, o bien impide que captemos aspectos negativos patentes. 2. Por el contarrio, el surgir de una sensación de repulsa ante aquello que se nos presenta como molesto o desagradable, hace que ni siquiera reparemos en algo o alguien, que apartemos la vista o que distorsionemos su conocimiento y obtengamos...

¿En que conversación estás?

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Sí, como suena, ¿en que conversación estás? No es una pregunta habitual pero debemos acostumbrarnos a hacérnosla. Las conversaciones crean ámbitos. Dependiendo de lo que nos decimos y lo que decimos, nuestras posibilidades se abren o cierran. Creemos que somos seres racionales pero fundamentalmente actuamos por emoción. Lo que nos decimos y no decimos, impacta en nuestra emoción. Y desde este lugar actuamos. El líder es aquel que crea ámbitos de realidad en donde la gente quiere participar. Pueden ser momentos, parejas, familias, programas, empresas, etc. En definitiva, espacios que dan ganas de ser vividos. Espacios que abren o cierran posibilidades para ti y para los que te rodean. Las conversaciones, pensamientos y acciones modelan el mundo que nos rodea. De aqui la importancia de preguntarnos… ¿En que conversación estoy?

PARA SER PERSONA

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por Marcelo Vázquez Avila La gran cuestión de la vida humana pasa por el reto cotidiano de hacernos personas, aunque pocas veces sepamos responder con convicción y certeza sobre ‘eso’ que hace falta para llegar a serlo. “Cada persona es responsable de ‘esculpir su propia estatua’, de construir su personalidad, biografía y modos de relación. Y, en todo caso, lo que esto significa es que para que emerja la persona en plenitud, no basta con esperar de brazos cruzados: la persona tiene que forjarse a sí misma… De modo que la persona no es tanto lo que es sino lo que está llamada a ser”. Pero el desafío de ser personas supone el equilibrio entre ambos extremos del péndulo humano: nuestras posibilidades –creatividad, actividad, vocación, capacidades, virtudes, etc.- y nuestras limitaciones –finitud, sufrimiento, muerte, vicios, etc.- que han de enfrentarse conjuntamente al cotidiano quehacer de la libertad por el que cada acto personal, aún cuando esa vida sea traspasada...

¿Sabrías reconocer una mentira?

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por Marcelo Vázquez Avila "El cuerpo dice lo que pensamos. El cuerpo no miente." ¿Su jefa no le mira nunca a los ojos? ¿Su asistente se muerde continuamente los labios? Quizás sea una mentirosa. Si hay algo en lo que empleados y jefes podrían estar de acuerdo, es en que los mensajes del cuerpo y el rostro pueden ser tan importantes, a veces más, que lo que se dice. El estudio del lenguaje corporal se popularizó en la década del 70, cuando los expertos comenzaron a analizar el vínculo entre los gestos físicos y la sinceridad. Desde entonces, hemos ido elaborando una lista de señales, de pistas, que nos indican si nuestro interlocutor miente: evitar el contacto visual, tocarse la boca al hablar, juguetear con los dedos... Todos estos gestos son, supuestamente, una forma de nuestro cuerpo de delatar que mentimos. Pues resulta que estábamos equivocados. Por lo menos, nos equivocamos un 50% de las veces. Según un histórico estudio desarrollado por el doctor Paul Ekman, pioner...

"Yoes, Egos y Autoestima"

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Por Marcelo Vázquez Ávila “La vida feliz no es una suerte o un don, es una herencia educativa y un logro personal”. Una gran cantidad de tinta se ha derramado en torno al concepto de «autoestima». Muchos libros de superación personal, psicología y desarrollo humano utilizan el término al ofrecer consejos para orientar al que, por una u otra razón, requiere recuperar la conciencia sobre el propio valor y sobre el sentido global de la vida. La psicología evolutiva ha señalado ya hace tiempo la importancia del equilibrio emocional para el bienestar y el desarrollo pleno de la persona. «Autoestima» es una palabra importante que hace referencia al «yo» y a la valoración que nos tenemos. Conforme más se menciona, más evidente es que existe una nostalgia irrefrenable de reencuentro con nosotros mismos que nos permita también apreciarnos de una manera más plena y nueva. ¿Qué habrá hecho aparecer con tanta fuerza esta temática en la actualidad? ¿Por qué hoy la «baja» o la «alta» autoesti...

Empresa y Filosofía, Ayer y Hoy

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por Marcelo Vázquez Avila ¿Qué son las organizaciones humanas, en su sentido más hondo?  ¿Qué puede aportarles la filosofía, esa ciencia, para algunos, oscura e incluso temible? He aquí interrogantes, aparentemente sencillos, en los cuales el estudio de los fundamentos filosóficos puede ofrecernos cierta luz, digna de consideración. Porque el modo de actuar -sea o no una empresa- procede ante todo, de su ser y de un recto conocimiento del mismo y de sus causas. Sin embargo, este asunto constituye una tarea en relación con las organizaciones en general y las empresas en particular, todavía pendiente, cuyo deficitario estado actual conviene investigar un poco. Un simple ejemplo podrá, tal vez, mostrarlo: si consultamos, hoy, los programas de estudio de la mayoría de las instituciones de educación empresarial como son las Escuelas de Negocio, apenas si registraremos en los mismos materias que nos proporcionen una formación humanística de cierta altura, y, aún...