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‘Millennials’ y ‘Centennials’, dos generaciones que valen billones

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Adaptado por Marcelo Vazquez Avila Nadie decide el tiempo en el que nace porque nadie decide la época en la que vive. La vida llega con la obligación de vivirla. Nada más. Cuando todavía nos estamos adaptando a la  incorporación masiva de los   Millennials   o Generación Y  , jóvenes nacidos en las décadas de los ochenta y los noventa, al mercado laboral, empezamos a escuchar la aparición de una  nueva generación más joven y todavía desconocida:   los Centennials o la Generación Z  , personas nacidas entre 1994-2010. Y aunque tanto los   Millennials   como los   Centennials   son generaciones surgidas en plena  era digital, entre ambas existen  diferencias sustanciales. Mientras que     los primeros buscan libertad para poder desarrollar su trabajo y sus proyectos personales, son innovadores, cuestionan la autoridad y son expertos en la utilización de herramientas tecnológicas y redes ...

Repensando nuestra relación con el tiempo

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por Santiago Alvarez de Mon Mi buen amigo y profesor del IESE acaba de publicar el libro ' Mi agenda y yo '. ¿Quién soy? Ésta es la pregunta a partir de la cuál Santiago Álvarez de Mon elabora un texto que debería ser imprescindible para cualquier directivo. La respuesta, que imagino que muchos de ustedes están intentando buscar ahora, no es fácil y podemos decir que  sólo está en cada uno de nuestros corazones. "Se trata de descubrir el misterio interrior. Para algunos es el poder, para otros el dinero, y para la mayoría, la familia", señala este profesor del IESE, que acaba de publicar el libro Mi agenda y yo (Editorial: Plataforma Actual). "Es a partir de ahí cuando puedes diseñar tu propia vida", insiste. Para reconocer el misterio de cada uno, Álvarez de Mon aconseja seguir una pista que puede resultar fundamental: el tiempo. Por eso el subtitulo de su libro es Repensando nuestra relación con el tiempo . "Repito en muchas ocasiones dim...

Hagamos como si ya fuéramos, para convencernos de que podremos ser…

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  Somos nuestro propio Director general? Hagamos como si todo lo bueno ya nos abrazara para que nos alcance antes. Hagamos como si ya fuéramos felices para que nuestras emociones nos convenzan de ello. Creer cada día con firmeza y convicción que merecemos aquello que deseamos, no es ningún acto de egoísmo, de hecho, es el primer paso hacia el crecimiento personal. Pensemos en ello durante un momento: si nosotros mismos no nos convencemos de que podemos y debemos salir de una depresión, de una relación infeliz o de un trabajo que vulnera nuestros derechos, nadie más lo hará. El auténtico héroe que te ha permitido salir en múltiples ocasiones de esos agujeros negros vitales en los que te has visto inmerso, has sido tú, y el modo en que lo has logrado es sin duda mediante una voluntad de hierro y un pensamiento que tenía claro su objetivo. En la actualidad, es muy común ver trabajos, libros e interesantes publicaciones donde nos alientan a que ...

¿Conoces ya tu estilo de aprendizaje?

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por Marcelo Vazquez Avila Aprendiendo a Aprender Es difícil saber qué clase de conocimiento será el más necesario en el futuro, por lo que no tiene sentido enseñarlo por adelantado. En lugar de eso, deberíamos tratar que las personas amen tanto el aprendizaje y aprendan tan bien que sean capaces de aprender cualquier cosa que necesite ser aprendida. El proceso de “aprender a aprender” implica un grupo de principios y habilidades, que entendidas y utilizadas, ayudan a los aprendices a aprender de manera más eficaz llegando a convertirse en personas que quieren aprender a lo largo de su vida. Mi convicción es que el Aprendizaje puede ser aprendido. Las ventajas que ofrece este proceso a las personas son: - Saber cómo aprender y sus fortalezas para el aprendizaje. - Saber cómo pueden motivarse a si mismos y tener la autoestima necesaria para el éxito. - Descubrir que el aprendizaje visual, a medida que aumenta la cantidad de conceptos, permite que la m...

El trabajo personal trae esperanza

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por Marcelo Vazquez Avila             Te rmina un año difícil en el que una de las palabras más utilizada ha vuelto a ser CRISIS, una crisis que parecía había ya tocado fondo pero que se empeña aun en permanecer con nosotros durante más tiempo.  Una crisis que de alguna manera se nos escapa y en la que intervienen variables que no controlamos, las guerras, el fenómeno de la inmigración, el terrorismo, los mercados, la coyuntura, son palabras que utilizamos habitualmente y que reflejan con claridad que muchas de las palancas están en otras manos, no se sabe muy bien cuales, pero al parecer están lejanas y son ubicuas. Sin embargo hay otras lecturas de la realidad mucho más esperanzadoras. Son lecciones que nos dan personas anónimas que hacen las cosas bien, que plantean nuevas e imaginativas ideas, que hacen de la creatividad y la innovación el ADN de sus empresas, que se esfuerzan con tesón y mantienen ese esfuerzo contra viento y marea. ...

El cuento de la dualidad Cuerpo y Mente

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por Marcelo Vazquez Avila Que no existe un único tipo de inteligencia lo sabemos desde hace mucho años. Sabemos que hay personas con una gran habilidad lógico-matemática y una reducida inteligencia lingüística, y otras con una inteligencia espacial muy desarrollada y una notable falta de habilidad emocional. La inteligencia espiritual es la que nos permite transcender, crear y, en última instancia, ser felices de una manera profunda y duradera. ¿Podemos hablar de inteligencia espiritual? Pues, es un tipo de inteligencia que también se la suele llamar existencial o trascendente. Completa el mapa de las inteligencias múltiples que desarrolló, hace más de dos décadas, Howard Gardner. Nos referimos a una inteligencia que nos faculta para preguntar por el sentido de la existencia, para tomar distancia de la realidad, para elaborar proyectos de vida, para trascender la materialidad, para interpretar símbolos y comprender sabidurías de vida. El ser humano es capaz de un conjun...

Tiempo de Navidad

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Un niño se sienta, coge un papel y escribe su carta a los Reyes Magos. Anota uno tras otro los juguetes que anhela, da sus razones para considerar prioritarios a algunos y suplica, por favor, a Sus Majestades que no tengan en cuenta su mal humor y las barbaridades que ha cometido a lo largo del año. Nos enternece observar con qué dedicación escribe cada palabra, cómo dibuja los regalos deseados y la inocencia con la que cree que esa carta llegará a sus regios destinatarios. Más tarde, acompañado por sus padres, lleva la carta al mensajero real. La inocencia encerrada en ese sobre, la ingenuidad del gesto, nos enternece. Llega finalmente la mágica noche de Reyes y se repiten rutinariamente los preparativos de cada año. Los turrones para sus majestades, la ventana entreabierta para que puedan entrar y el cubo con agua para calmar la sed de los camellos. Una liturgia que se repite año tras año para que los pequeños vivan la noche más maravillosa que hay . La ternura evoca...