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Encontrando el propósito

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 Por Marcelo Vázquez Avila Te comparto una historia que podría resonar contigo… se trata de una clienta mía de coaching de hace un par de años  María siempre había sido una persona organizada y dedicada. Desde fuera, su vida parecía muy tranquila, vive en una urbanización a las afueras de Madrid, un trabajo estable, una familia a la que adoraba y una rutina que cualquiera envidiaría. Todos la veían como un modelo a seguir, pero había algo que no cuadraba.   Cada mañana, al despertar, una sensación de insatisfacción la envolvía. Era como si, a pesar de tener todo lo que se suponía que debía tener, le faltara algo esencial.  En el fondo, sentía que estaba haciendo todo "por inercia". ¿Te ha pasado?   Un fin de semana, María decidió que era hora de desconectar. Necesitaba un respiro, así que se fue a caminar dando un paseo por las montañas, no muy lejos de su casa.  Al principio, disfrutaba del silencio, del canto de los pájaros y del aire fresco que...

Hoy somos Homo sapiens ! o no?

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  La narrativa de nuestros dos personajes del post anterior, “fueron dos homínidos” ilustra de manera clara cómo la supervivencia a menudo se ha basado en una mentalidad de “matar o morir”, un enfoque que aún resuena en nuestra vida moderna.  Esta forma de vivir, caracterizada por el miedo constante y la presión por protegerse de potenciales peligros —ya sean físicos o emocionales— puede hacernos perder de vista las oportunidades de disfrutar de la vida y de cultivar relaciones significativas.  Si seguimos operando bajo esta mentalidad restrictiva, corremos el riesgo de vivir en un estado perpetuo de ansiedad, impidiendo el crecimiento personal y emocional que tanto necesitamos. Reflexionando sobre la Mentalidad de "Matar o Morir" La creencia de que cada día es una lucha por la supervivencia nos deja atrapados en un ciclo de estrés y preocupación.  Nos lleva a evitar todo tipo de posibles riesgos, no solo en el contexto físico, sino también en nuestras decisiones dia...

Fueron dos homínidos…

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 Por Marcelo Vázquez Ávila  Hace miles de años, en un paisaje primitivo lleno de maravillas y peligros, dos homínidos se encontraron con un río fresco y serpenteante que invitaba a un descanso.  Uno de ellos, un tipo alegre y despreocupado, dijo: “¡Qué lugar tan hermoso! Vamos a disfrutar del sol y de esta suave brisa”. Y, acto seguido, se tumbó en la orilla, dejando que el agua murmullante le arrullara los pensamientos.   El otro, sin embargo, era todo lo contrario. Era un ser ansioso, con los ojos muy abiertos, como si la naturaleza misma estuviera conspirando para devorarlo. “¡Esperemos! No podemos quedarnos aquí a merced de un lobo o algo peor. ¿Ves esas sombras entre los árboles? Debemos encontrar una cueva resguardada donde escondernos. ¡Los depredadores acechan!” urgió, viendo peligros donde otros veían paisajes.   Así, el río, con su serenidad, contrastaba radicalmente con la agitación constante de su compañero. Mientras el despreocupado reía y...

Sabemos vivir el presente?

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  ¿Sabemos vivir en el presente?   Uno de los grandes problemas de hoy es que estamos siempre atrapados entre el pasado y el futuro. Pensamos mucho en lo que ya pasó o en lo que podría pasar, pero casi nunca en lo que está ocurriendo ahora.  Esto puede generar mucha ansiedad, porque nuestro cerebro mezcla recuerdos, situaciones actuales y expectativas del futuro. Cuando recordamos algo del pasado, no solo revivimos lo que sucedió, sino también las emociones y sensaciones que sentimos en ese momento.  El cerebro guarda toda esa información, tanto lo que percibimos con los sentidos como cómo nos sentimos por dentro. Y cuando algo en el presente nos recuerda a ese recuerdo, las mismas emociones y sensaciones pueden volver a aparecer. Si esa memoria está relacionada con una experiencia de miedo, por ejemplo, podríamos sentir ese miedo otra vez, aunque la situación actual no sea tan grave. Así es como la ansiedad puede empezar a tomar control. Que estas dispuesto a hacer ...

La mente ansiosa

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 Por Marcelo Vázquez Ávila  Estamos atravesando uno de los períodos de más ansiedad que cualquiera de nosotros pueda recordar. Ya sea que enfrentemos problemas tan públicos como una pandemia o tan personales como trabajar y tener los niños en casa, actualmente muchos de nosotros nos sentimos agobiados y fuera de control. Pensamos en la ansiedad como en un todo, desde una leve inquietud hasta el ataque de pánico en toda regla. Pero la ansiedad es la que impulsa los comportamientos adictivos y los malos hábitos en los que caemos cotidianamente para combatirla como comprar compulsivamente, comer por estrés, procrastinar o sumergirnos en las redes sociales. La ansiedad vive en una parte del cerebro que se resiste al pensamiento racional, por lo que nos atascamos en bucles de hábitos de ansiedad que no podemos evitar usando la fuerza de voluntad para superarlos. Un primer paso necesario es conocer más cómo funciona nuestro cerebro para descubrir los factores desencadenantes de nues...

Coach corporativo

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El Síndrome del impostor II

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  Alcanzar un objetivo, llegar a la meta, cumplir un sueño y no poder disfrutarlo por la creencia de que no estamos en el lugar correcto es una problemática de la que poco se habla pero que los especialistas definieron  como el síndrome del impostor o síndrome de fraude. Es muy normal sentir una voz interna que cuestiona tus logros, especialmente después de haber alcanzado metas significativas.  El síndrome del impostor, que así se llama, puede afectar incluso a quienes han logrado mucho o importantes metas en su vida Te sugiero algunas estrategias para enfrentar el síndrome del impostor y disfrutar de tus logros: 1. Reconocer la voz interna    - Toma conciencia de esa voz crítica. Acepta que está ahí, pero no permitas que controle tus emociones. Trata de identificar su origen y cuestionar su validez. 2. Cuestionar tus creencias    - Cuando te sientas inseguro, pregúntate: ¿Es esto realmente cierto? ¿Hay evidencia que respalde esta afirmación? A menudo...