lunes, 18 de abril de 2011

El propio Diseño de Carrera Profesional

Experiencia con el modelo Benziger 
en alta dirección y MBA

 por Rodolfo Rivarola


El “Benziger Thinking Styles Assessment” como una herramienta profunda y útil en el diseño de la carrera profesional. 

En el diseño de la propia carrera, hay aspectos muy relevantes que no pueden descuidarse, dado que su impacto negativo puede ser muy perjudicial. El equilibrio entre el autoconocimiento y el conocimiento del mercado es uno de ellos. ¿Cuál es el balance adecuado entre ambas fuentes de información? ¿Cómo ahondar en uno mismo sin encontrarse perdido? ¿Cuáles son las consecuencias de una carrera profesional desbalanceada? El propósito de éste artículo será brindar información útil para poder responder a estas preguntas.

He encontrado que el “Benziger Thinking Styles Model” es un conjunto de descubrimientos muy efectivos para diversos aspectos del auto-conocimiento, entre ellos me gustaría subrayar su importancia en el diseño de la propia carrera profesional. Funciona como sustento para animarse a dar una respuesta personal al dilema entre escuchar los gritos del mercado o a la silenciosa voz interior. Como profesor y consultor he tenido la posibilidad de trabajar y probar el modelo y su cuestionario con alumnos de España y varios países de América Latina. He encontrado que es indispensable para un diseño sólido de la propia carrera profesional; aporta información útil para evitar el stress; y es un factor clave para prevenir la depresión y otros síntomas muy frecuentes en los ejecutivos actuales. Utilizando el BTSA – Benziger Thinking Styles Assessment en diversas poblaciones, desde alumnos de programas MBA hasta altos ejecutivos con varios lustros de experiencia profesional en empresas y negocios, he notado que despierta un gran interés para el diseño de la carrera profesional facilitando una mayor profundidad en la actividad de coaching.

Los alumnos de programas MBA describen al Modelo de Benziger y al BTSA como una herramienta poderosa para ahondar dentro de uno mismo y encontrar las piedras fundamentales de su carrera profesional. La búsqueda del propio Estilo de Pensamiento, aquel cúmulo de competencias que forman nuestro talento natural, permite un auto-conocimiento fundamental para diseñar y alinear el propio proyecto. Recuerdo que varios alumnos del programa MBA del IAE Business School diseñaron su plan de carrera utilizando los descubrimientos de Benziger sobre su propio estilo de pensamiento. Los descubrimientos que hallaron a la luz del modelo les permitió valorar su propio autoconocimiento, e incluirlo como una prioridad necesaria en su propia carrera. Tomaron conciencia de la diferencia entre “competencia” y “preferencia”, donde la primera está vinculada al desarrollo de una habilidad y la segunda está más relacionada con el agrado y placer experimentado. Los ejecutivos de mayor experiencia han encontrado que con el modelo pueden enfrentarse a preguntas eternas y recurrentes como: “¿Porqué es que me cuesta tanto llevar adelante una tarea mientras que otra me resulta tan estimulante?”, “¿Qué más puedo hacer para auto-motivarme y salir delante de esta situación estresante?”, “¿Cómo puedo hacer para incluir en mi agenda, más tareas que me motivan y sacar aquellas que me resultan tan aburridas?”

En sesiones de coaching, luego de haber visto sus problemas a la luz del modelo, aliviados por descubrir una posible causa de su estrés, confiesan que al haber comprendido el diagnóstico, tienen elementos útiles para comenzar a cambiar. A mediados del 2002 presenté el modelo de Benziger a un aula de ejecutivos en un programa de alta dirección. Luego del mismo tuve una entrevista de coaching con uno de ellos. Había logrado llegar a la posición de socio de la filial regional de una de las 10 mejores firmas de “servicios financieros” del mundo. Se dedicaba al asesoramiento en “banca privada”. Estaba profundamente sorprendido, con ganas de comenzar a diseñar su “second chance” (segunda oportunidad de carrera). Había desarrollado un completo conjunto de competencias de análisis y lógica (Estilo de Pensamiento Frontal Izquierdo) pero lo que más lo motivaba de su trabajo era la relación interpersonal y de confianza que había ido logrando con sus clientes, gracias al desarrollo de la empatía y asertividad (Estilo de Pensamiento Basal Derecho). El encontraba que para llevar adelante su trabajo con éxito debía manejarse muy bien con el análisis de las diversas carteras y generar un fuerte vínculo de confianza con los clientes. Había logrado este perfil pero explicaba que terminaba sus días muy agotado y en algunas ocasiones muy aburrido. Luego de la sesión de coaching, el pudo identificar su Estilo de Pensamiento natural, su talento era el Frontal Derecho, imaginativo e intuitivo. A partir de allí identificó el diseño de distintos escenarios posibles y la solución creativa de problemas como dos habilidades que le proporcionaban una enorme motivación profesional. Ambas competencias se desprenden del estilo frontal derecho. Sería muy extenso para este artículo comentar los diferentes descubrimientos que él fue haciendo. Encontraba satisfacción en tareas extra laborales y terminaba sus días laborales muy cansado y aburrido. A partir del diálogo descubrió un camino posible para desempeñarse en tareas intrínsecamente satisfactorias dentro del ámbito laboral, sin tener que recurrir a los hobbies para ello. Tanto los altos ejecutivos con años de experiencia, como los alumnos MBA’s que comienzan a construir sus carreras profesionales, han podido, gracias a trabajar en coaching con el modelo de la Dra. Benziger, tomar un atajo directo hacia un dilema clave en el desarrollo de la propia carrera: “¿a Quién he de oír? ¿qué consejos he de escuchar?” De un lado suenan las voces demandantes del mercado, marcando carreras estándares y premiando algunas funciones más que otras, invalidando opciones que no les son útiles, a veces apoyados en fuertes prejuicios y modelos mentales. Del otro lado suena esa voz interior difícil de percibir, tenue, mostrando los propios intereses, las motivaciones intrínsecas, los gustos. La respuesta más sencilla es seguir las voces nítidas y claras del mercado. Algunos se aventuran en aclararse mejor sus propios susurros interiores.

La solución a éste dilema central no puede ser respondido por el modelo de Benziger, depende de cada persona, y dada su libertad, es una decisión intransferible. El modelo trae evidencia científica sobre el impacto negativo consecuente a seguir únicamente los rumbos que marca el mercado. Las voces interiores, a gritos o en susurros, manifiestan el propio Estilo de Pensamiento. Aquel conjunto de habilidades intelectuales que requieren un menor esfuerzo. En concreto, una actividad alineada con nuestro estilo de pensamiento consume 100 veces menos oxígeno que otra no alineada. El “desvío del tipo”, es decir, el desarrollo de competencias no alineadas con nuestro estilo de pensamiento, es una de las principales causas de stress y en muchas oportunidades de depresión. La mejor solución, la opción más difícil, es encontrar un camino que satisfaga ambos consejos.

En mi experiencia, los ejecutivos y hombres de negocios tienen mucho más claro el conocimiento del mercado, privilegiando este criterio sobre el conocimiento y descubrimiento de uno mismo. Muchas veces esto se debe a no contar con una herramienta adecuada para poder hacerlo. Considero que el Modelo y los descubrimientos de la Dra. Benziger funcionan como una buena herramienta para ahondar en estos aspectos y buscar información equilibrada en pos del diseño de una carrera balanceada.

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