viernes, 28 de septiembre de 2012

La fuerza de la Imaginación


"La imaginación es mas importante que el conocimiento"
Albert Einstein


5 preguntas a Ken Robinson (1)





¿Cómo define el concepto “creatividad”?

Hay tres términos clave. El primero es imaginación, la fuente de la creatividad. La imaginación es la capacidad más extraordinaria de los seres humanos, la que nos permite traer a la mente todo aquello que no está disponible para ser captado por nuestros sentidos. Con la imaginación podemos revivir el pasado, ponernos en el lugar de otra persona y sentir empatía con ella. O anticipar el futuro; no preverlo, pero sí anticipar distintas posibilidades.

Todo lo distintivamente humano proviene del poder de la imaginación. La creatividad consiste en poner la imaginación a trabajar. Hay una segunda manera más formal de definir la creatividad: el proceso de generar ideas originales que tienen valor. Se puede ser creativo en matemáticas, música, artes, en la gestión de una empresa, en la conducción de una familia. Todo es una posible fuente de pensamiento creativo. Innovación es el tercer término clave.

Es llevar las buenas ideas a la práctica. Muchas empresas están interesadas en la innovación, pero no pueden innovar de la noche a la mañana. Antes deben tener un proceso de creatividad y, para eso, deben incentivar y promover la imaginación. Y en este punto fallan muchas organizaciones e individuos: dejan de nutrir la imaginación.

Muchas veces me preguntan cómo se la incentiva, y respondo que una manera es a través de nuevas experiencias. Si usted nunca fue a una galería de arte, visite alguna; si nunca vio ballet, asista a una función; si no suele ir a eventos deportivos, vaya a alguno. Si siempre sigue el mismo recorrido de su casa al trabajo, pruebe uno distinto. Estimule su imaginación con un nuevo flujo de ideas. Algunas empresas tienen políticas específicas para fomentar la imaginación de los empleados, como el estudio de animaciones Pixar, que creó un programa de capacitación llamado “Universidad Pixar”. Consiste en seminarios y conferencias sobre todo tipo de materias dictados en las oficinas de la compañía.

¿Cómo se pasa de la imaginación a la creatividad y a la innovación?

La creatividad es un proceso aplicado. Se puede ser creativo en cualquier área. Pixar lo es en el negocio del entretenimiento, Procter&Gamble en productos de consumo. Su estrategia para la innovación es muy distinta a la de Pixar. Fomenta la colaboración entre personas en distintas áreas con el aporte de individuos e investigadores externos. Cisco Systems, por su parte, forma equipos interdisciplinarios con un fuerte énfasis en la colaboración.

Las empresas en las que los sectores funcionan de manera aislada, y las personas que sólo hablan de su especialidad, tienen menos probabilidades de encender la chispa de la creatividad que las compañías en las que se fomenta el intercambio de ideas entre gente en distintos sectores y con diferentes especialidades. En definitiva, para incentivar una cultura de la innovación hay que reconocer que el pensamiento creativo no surge del esfuerzo individual sino de la colaboración, del trabajo en equipo, de combinar las ideas de las personas.

¿Los equipos interdisciplinarios son importantes como fuente de nuevas ideas?

Es una política inteligente y que da buenos frutos. La disciplina es necesaria, pero también lo son el descanso y las etapas de maduración. De hecho, es fundamental para que las ideas evolucionen y se desarrollen. Basta un simple ejemplo: cuando no podemos recordar un nombre por más que nos esforcemos, lo mejor que podemos hacer es no pensar en eso y, luego lo recordaremos espontáneamente. El pensamiento intencionado tiene lugar en la parte frontal del cerebro; pero también hay conexiones inconscientes, y buena parte de las ideas creativas se forman ahí.

¿Cuál es el papel de la emoción en el desarrollo de la imaginación?

La emoción ha tenido mala prensa desde el siglo XVIII, durante la Ilustración, cuando los filósofos deliberadamente intentaron restarle importancia a su impacto. A partir de Descartes, los grandes escritores de ese siglo sostienen que, para adquirir conocimiento, debemos aplicar un riguroso proceso de razonamiento lógico respaldado por evidencias empíricas. El filósofo Hume decía que había que erradicar los sentimientos del proceso lógico porque distorsionaban la verdad. Hemos vivido con esta idea desde entonces. Crecimos pensando que hay sentimientos por un lado y, por el otro, racionalidad. Y que podemos confiar en el intelecto, pero no en los sentimientos. De allí que la psiquiatría se ha dedicado a enderezar los efectos negativos de las emociones. Pero las emociones también tienen efectos positivos, y cada vez más se habla de los beneficios de la felicidad.

Usted afirma que la mayoría de la gente piensa que no es creativa. ¿A qué lo atribuye?

La gente tiene una visión muy limitada de la creatividad y de la inteligencia. Considera que la inteligencia es cierto tipo de pensamiento racional que medimos a través de pruebas de coeficiente intelectual. Por el contrario, yo sostengo que la inteligencia es muy diversa y que hay distintas maneras de pensar. Algunos piensan de forma visual, otros a través de los sonidos o del movimiento, y otros de modo matemático.

Los pintores tienen ideas visuales; no se trata de que intenten compensar una posible falta de habilidad verbal, ni de convertir las oraciones en imágenes. Los músicos no escriben textos y luego los transforman en notas; piensan musicalmente. El cerebro humano es interactivo. Se habla mucho de los hemisferios derecho e izquierdo del cerebro, pero la verdadera acción ocurre en las conexiones entre ambos. 

El cerebro no es un sistema mecánico; es un sistema orgánico. 
Cada persona tiene una manera de pensar única que contribuyen a formar 
los grandes equipos creativos.


(1Nombrado caballero por la reina Isabel II en 2003, Sir Ken Robinson es especialista en creatividad, inovación y recursos humanos. Trabajó con empresas del Fortune 500 y asesoró al gobierno inglés y al de Singapur sobre estrategias para el desarrollo de la creatividad. Es autor de los libros Out of Our Minds: Learning to Be Creative y The Element: How Finding Your Passion Changes Everything (lanzado en diciembre de 2009, se tradujo a 16 idiomas y figuró entre los más vendidos en las listas de The New York Times). Profesor en la Universidad de Warwick y actualmente asesor  del J. Paul Gety Trust en Los Angeles

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Una mente que vive fuera del tiempo



Una Historia de Vida 

“¿Os imagináis una vida sin tener noción ni del tiempo ni del espacio, 
en la cual tuviérais que escribiros post-its para acordaros de las cosas 
y en la cual necesitárais señalaros el camino para volver a casa arrojando piedrecitas? 

Pues aunque parezca increíble, una persona con esas lagunas espacio-temporales es una de las mejores corredoras de ultrafondo del mundo. Su nombre es Diane Van Deren y entre sus logros como corredora está su victoria en el 2008 de la Yukon Arctic Ultra 300, una prueba que mezcla cerca 480 kilómetros de carrera en medio del frío extremo, con 40 grados bajo cero, nieve profunda y apenas siete horas de luz solar. Ella logró completar la carrera en ocho días, algo que ninguna mujer había conseguido antes. 

Su historia empieza a los 16 meses de edad, cuando Diane sufrió una lesión en el cerebro que en aquel momento pasó desapercibida. Los médicos la encontraron años más tarde, cuando se pusieron a buscar las causas de los ataques epilépticos que Diane empezó a padecer a sus 30 años, durante el embarazo de su tercer hijo, cuando los ataques de epilepsia que sufría se hicieron más agudos. Las convulsiones eran en ese momento graves ya que podía tener hasta cinco a la semana, y los medicamentos no funcionaban. Tras pasar unos días de evaluación interna en el hospital, los médicos concluyeron que lo único que quedaba era la cirugía. Ella revisó las grabaciones de los videos que la mostraban en medio de un ataque y la imagen la horrorizó. En entrevistas posteriores reconoció que "nunca había visto con los ojos desorbitados y saltando sin controlar mi cuerpo, mientras sangre y saliva corrían por mi cara". No quería que sus hijos la vieran así y aceptó la operación, aun cuando sabía que podía afectar las emociones y recuerdos, por la zona del cerebro que estaba involucrada.

Desde que despertó de la cirugía no ha vuelto a tener esas convulsiones. Pero ya no puede orientarse, le cuesta memorizar hechos, conversaciones y rostros. Tampoco puede organizar tareas simples y no tiene concepción de tiempo ni de espacio. Se pierde con facilidad y es incapaz de calcular cuánto tiempo ha transcurrido. Por eso marca el camino por el que debe volver a la casa, las cosas que debe hacer y a quién debe llamar.                  
                                                                                                  
En las paredes de su casa, muchas fotos le recuerdan los momentos más importantes de su vida, vacaciones y cumpleaños de sus hijos. Quienes la conocen hablan de una persona cálida, amorosa y preocupada por los demás, aunque nunca recuerda los nombres de las personas, tampoco las conversaciones, por lo que es habitual que repita todo una y otra vez.  
                                             
Pero su amor por el deporte, sus cualidades físicas y el nuevo orden cerebral le dieron a Diane una nueva vida que la ha llevado a convertirse hoy en una destacada corredora de carreras de ultra fondo, que corre sin recordar cuánto tiempo lleva de ruta ni adónde debe llegar, ya que cuando llega a un punto determinado, el GPS para ella no es un elemento que la oriente a llegar a la meta, lo utiliza solamente para dar las coordenadas y que alguien vaya a por ella. Tampoco siente dolor y como ella dice "Para mí, el tiempo solo pasa". Su única concentración durante la marcha es el sonido que causan sus pies en el suelo, que es lo que marca su ritmo. Su visión periférica también se ha visto afectada, por eso no es extraño que en algunas carreras tropiece y se caiga.

No se cuestiona si la cirugía le ha ayudado a ser una mejor corredora, y le basta con saber que eso ha alejado las convulsiones. Es simplemente una medicina para curarse. Para ella, cada día es un regalo que agradece y no hay más que eso. "Me gusta hablar acerca de cómo todos nosotros tenemos obstáculos en nuestras vidas. El mío fue la epilepsia", dice en una de las muchas charlas motivacionales a la que es invitada.                                                                                                     
Diane no se cansa de repetir "mis piernas son como mis palabras; cuando gano una carrera, es como una demostración de que todos podemos superar las tragedias que ocurren en nuestras vidas". 
                         
Una historia realmente increíble desde todos los puntos de vista, con su parte triste por un lado, pero con una tremenda fuerza y con un gran mensaje positivo por la otra. Sin duda un ejemplo más de como la resiliencia y el deporte pueden ser factores determinantes en el renacer de una persona. La primera cosa que el deporte te enseña es que tienes que levantarte cada vez que te caes, sea física como psicológicamente: aprender de los fallos y de las derrotas, recuperarte de las lesiones, superar las críticas injustas, etc. son vivencias que forman parte del pan nuestro de cada día para un deportista. 

Un continuo subir y bajar, caerte y levantarte inmediatamente, la mayor parte de las veces sin tiempo para digerir los acontecimientos. En definitiva, un continuo y permanente acto de resiliencia. 

Con lo cual, aunque poco conocido como término hasta ahora en el mundo del deporte y a nivel social, la resiliencia es sin duda uno de los grandes valores que el deporte puede aportar a la sociedad como herramienta para adaptarse, atravesar y superar momentos de crisis como los actuales, ayudándote a salir de ellos, reforzándote al mismo tiempo a nivel mental y emocional.



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