viernes, 7 de octubre de 2011

Resiliencia y Deporte II

por Marcelo Vázquez Avila


"En el mundo hay mucho dolor, pero rebosa de personas que lo han vencido y en su lucha descubrieron algo muy valioso"

Hellen Keller. "The world in live in"

La resiliencia es la capacidad humana para resistir y afrontar ese bombardeo incesante de eventos que nos causan sufrimiento, de tal forma que la experiencia nos fortalece, adquirimos mayor confianza en nuestras habilidades y nos volvemos más sensibles a los padecimientos que otras personas estén experimentando, así como más hábiles para generar cambios y minimizar o erradicar las fuentes originarias del estrés o el trauma. Sobrevivir es la regla, y el ser humano tiene un instrumento natural para combatirlo: la resiliencia, la cualidad que nos permite recobrar el estado en el que nos encontrábamos antes del golpe.  Luis Rojas Marcos encara ese camino con un mensaje en el que la autoestima, el autocontrol, el optimismo y el pensamiento positivo, son los pilares de la resiliencia.
Esta capacidad para enfrentar la adversidad definida como Resiliencia caracteriza a aquellas personas cuya personalidad resulta resistente en situaciones límites que le permiten adaptarse a diferentes eventos estresantes. Resiliencia es un término que surge de la ingeniería y hace referencia a la capacidad de los metales de resistir su impacto y recuperar su estructura.
A ellas se pueden añadir las conductas y comportamientos que algunos niños afrontan en la escuela (poca empatía, problemas de comunicación, fracaso en los exámenes y evaluaciones, burlas, falta de habilidades para relacionarse con sus pares, problemas raciales políticos y religiosos), y un contexto adverso para conservar la sonrisa. Las características de la resiliencia, intervienen operando desde la actitud de aquellas personas que, en lugar de preguntarse por las causas de la patología física o espiritual que esas catástrofes generan, el nuevo punto de vista supone indagar de qué condiciones está dotada esa minoría; por qué y de qué manera logra escapar a los males propios de los llamados "grupos de riesgo".
Los individuos "resilientes" se destacan por poseer un alto nivel de competencia en distintas áreas, ya sea intelectual, emocional, alta motivación de logro, autoestima positiva, sentimientos de esperanza, autonomía e independencia, entre otras. Y esto ha podido ser así incluso cuando el área afectada es tan básica para la vida, como la nutrición.
En este orden de ideas, se inscribe la factibilidad de análisis de la resiliencia en el deporte. Tanto desde la adversidad, como desde el propio sentido de las situaciones complejas que se dan para acceder a los triunfos deportivos, resulta interesante el estudio de los factores que originan o producen resiliencia en el sujeto con características para la práctica deportiva. En este ámbito e suele hablar de tres pilares que sostienen la capacidad de resiliencia, y que se asumirán en este estudio sobre las características sociales de los niños, niñas y adolescentes que pueden ser identificados como talentos deportivos. Estos son:
·         1. La capacidad de juego.
Desarrollar la concepción de disfrute de las habilidades y capacidades, tal como se mencionaba en la explicación sobre inteligencia emocional en las clases de educación física y deportiva. La creatividad, la multiplicación de los intereses personales, los juegos de la imaginación relegan esas causas de alarma a su justo lugar, y deben ser revitalizadas para no deprimirse, ante las cambiantes situaciones que produce la práctica de juegos deportivos y actividades en equipo.
·         2.  La capacidad de encarar las situaciones con un sentimiento de esperanza.
Para ello es fundamental tener al menos a alguien en quien depositar los afectos, admiración, que sirven como guía y estímulo.
Es lo que en el lenguaje común de los grupos de resiliencia se conoce como "engancharse". Son esenciales asimismo las llamadas "redes de sostén" o de contención, vínculos que enriquecen e impiden que la persona se sienta en una intemperie vital. Amigos, un maestro, una comunidad barrial, los grupos de resiliencia obran como apoyo y estímulo permanentes. Estas contribuyen, en el caso específico de los niños y niñas con aptitudes para el deporte, a sobrellevar las situaciones adversas y no perder el hilo del juego o la actividad deportiva de que se trate, de manera que siempre exista una nueva acción, de la que se esperan y se hace lo posible por alcanzar mejores resultados.
3. El auto sostén. Se puede resumir como un mensaje que la persona elabora para sí mismo. "yo sé que esto me va a pasar", se dice ante un mal trance. O sea: predice en sentido negativo su futuro cercano, y lo que es aún peor, no programa las acciones para hacer frente a su situación”
En el caso del deporte, y en particular los niños que tienen aptitudes para el mismo, este factor contribuye a aumentar la autoestima, a orientar las acciones hacia sus fortalezas, demostrando así, no solo la capacidad de auto sostenerse, sino la de apoyar y servir de sostén a los demás, para alcanzar los objetivos del equipo deportivo.
Con estos elementos, se puede concretar que la detección de talentos necesita relacionar el ámbito emocional, las exigencias del deporte y los factores de resiliencia que darán al  deportista, la oportunidad de desarrollar una visión de futuro, optimista, para la práctica de un deporte. Los puntos de relación identificados son:
·         Interés hacia el deporte competitivo
·         Capacidad individual para enfrentar tareas motrices deportivas (Reacción ante el esfuerzo)
·         Atención a los factores externos e internos que inciden en la inclinación a la actividad deportiva (Reacción ante el cumplimiento de tareas motrices )
·         Disposición para enfrentar situaciones deportivas en unión de sus iguales (Aptitud para la actividad en equipo con sus iguales y para solucionar tareas complejas, que demandan la cooperación).
Talento y Resiliencia
Nos cuenta Ismael Santos (1) que “Mi personal punto de vista es que el verdadero talento reside en darse cuenta de las cualidades que uno tiene. Creo que eso es talento porque si te das cuenta de eso y de lo que tienes que explotar, mejorar y de lo que necesitas, el camino esta hecho. No creo en los talentos naturales y en esas frases hechas de este ha nacido así. Yo creo que se trabaja el talento. Para concretar el talento uno tiene que reflexionar, visualizar y darse cuenta de que tiene una serie de cualidades físicas, técnicas que le pueden llevar a un objetivo y luego saber unir donde esta uno parado, adonde quiere llegar y lo que necesita para llegar allí. Ese análisis, uno mismo lo tiene que ver. Es absurdo hablar de talento solo, se complementa con esfuerzo, voluntad. Siempre hay cosas que mejorar. Para mejorarlas necesitas trabajo diario, no hablaría de sacrificio porque cuando a uno le apasiona algo de verdad no hay sacrificio. Haces algo porque te gusta. Yo nunca he salido, bebido, fumado. Nunca he tenido que sacrificarme, ni que renunciar a algo. Yo no creo en eso de los sacrificios porque si uno quiere llegar a un sitio  conseguir algo, no tiene que renunciar a nada porque quiere llegar ahí. No es un sacrificio, no son renuncias, es seguir tu pasión, seguir trabajando y seguir por el camino que tienes que ir. Eso incluye la pasión obviamente. Sin pasión y sin fe en lo que quieres hacer y lo que estás haciendo, empiezas a hablar de sacrificio. Pero eso ya denota que no es verdadera pasión. Para mí no es válido. Talento es una palabra muy vaga, hay que redefinirla  y hablar de muchas más cosas. No creo en el talento solo, aislado. No digo que no valga para nada, pero es solo algo más de una cadena de cosas que hacen falta para llegar a un objetivo. Si no va unido a que esa persona es consciente de sus cualidades y que está en condiciones de analizar lo que necesita para llegar allí, no es talento.”

Michael Jordan y la mentalidad resiliente

A  Michael Jordan, el entrenador de su High School lo echó del equipo y desde ahí, él desarrolló el que luego ha sido la diferencia, su carácter competitivo, su mentalidad resiliente, no el talento. Eso quiere decir, que Michael con esa edad, antes de ir a la universidad, el entrenador vio que había jugadores con más talento que él. Talento técnico, físico, pero igual lo que no vio el entrenador dentro de ese chaval fue la capacidad competitiva que tenía. A Michael Jordan no le ha hecho saltar más, no le ha influido en los aspectos técnicos o físicos. Han sido eslabones de la cadena que se han unido gracias a esto.

Es lo más importante, ése era su talento, y ante su particular adversidad, representada en la opinión adversa de su Coach,  cuando el entrenador le dijo que ya no contaba con él, él se dijo a sí mismo “yo voy a ser Michael Jordan”.

jueves, 6 de octubre de 2011

Resiliencia y Deporte I



por Marcelo Vázquez Ávila

¿Por qué algunos deportistas pueden hacer frente a las pruebas más duras de la vida, mientras que otras se sienten superadas por el más pequeño obstáculo? ¿Qué factores logran que unos adultos se recuperen de las adversidades mientras que otros se vean invadidos por sentimientos de desamparo y desesperanza?  Se trata de una poderosa cualidad, llamada resiliencia.

No ha sido hasta fines del año pasado (2010) que la RAE ha aceptado este nuevo término en su diccionario. Para la psicología y la sociología, es la capacidad humana de algunos grupos o de personas, de asumir con flexibilidad situaciones límite y sobreponerse a ellas.
 Para la física mecánica, sería la capacidad de un material elástico para absorber y almacenar energía de deformación. Me gusta verlo como la capacidad de una persona o grupo para seguir proyectándose en el futuro a pesar de acontecimientos desestabilizadores y de condiciones de vida a veces muy graves. La resiliencia se sitúa en una corriente de psicología positiva y dinámica de fomento de la salud mental y parece una realidad confirmada por el testimonio de muchísimas personas que, aun habiendo vivido una situación traumática, han conseguido encajarla y seguir desenvolviéndose y viviendo, incluso, en un nivel superior, como si el trauma vivido y asumido hubiera desarrollado en ellos recursos latentes e insospechados. Aunque durante mucho tiempo las respuestas de resiliencia han sido consideradas como inusuales e incluso patológicas por los expertos, la literatura científica actual demuestra de forma contundente que la resiliencia es una respuesta común y su aparición no indica patología, sino un ajuste saludable a la adversidad.


"A pesar de traumas graves o de las desgracias más comunes, la resiliencia parece una realidad confirmada por muchísimas trayectorias existenciales e historias de vida exitosas. De hecho, todos conocemos niños, adolescentes, familias y comunidades que "encajan" shocks, pruebas y rupturas, y las superan y siguen desenvolviéndose y viviendo -a menudo a un nivel superior- como si el trauma sufrido y asumido hubiera desarrollado en ellos, a veces revelado incluso, recursos latentes y aun insospechados". 


Michel Manciaux.
Resiliencia: ¿mito o realidad?

En épocas de dificultades y en las que la vida te da la espalda, necesitamos mecanismos para resistir. Hoy en día vivimos sometidos a un número cada vez más creciente de situaciones y acontecimientos estresantes y traumáticos que nos impiden vivir en condiciones de bienestar y felicidad. Sin embargo, no estamos indefensos. La resiliencia no es un rasgo que las personas tienen o no tienen. Supone conductas, pensamientos y acciones que cualquier persona puede aprender y desarrollar. Significa una nueva mirada a la manera en que los diferentes seres humanos afrontan posibles causas de estrés: malas condiciones y vejaciones en la familia, reclusión en campos de prisioneros, situaciones de crisis como las causadas por viudez o el divorcio, las grandes pérdidas económicas o de cualquier otra índole. El deporte de alto rendimiento se encuentra presente tanto el éxito como el fracaso. Y es necesario destacar que la adversidad es más frecuente que fortuna de la victoria. ¿Por qué algunas personas pueden hacer frente a las pruebas más duras de la vida, mientras que otras se sienten superadas por el más pequeño obstáculo? ¿Qué factores logran que unos adultos se recuperen de las adversidades mientras que otros se vean invadidos por sentimientos de desamparo y desesperanza? Se trata de una poderosa cualidad llamada resiliencia. El término resiliencia se reserva a menudo para referirse a la gente que supera obstáculos abrumadores. Pero en realidad todos sentimos estrés a diario y nadie sabe cuándo surgirá un contratiempo inesperado. En definitiva, una
 mentalidad resiliente nos proporciona la fortaleza emocional que nos acompañará tanto en nuestros retos diarios como frente a los escollos más inesperados. Sólo hay una medalla de Oro, seguida la de Plata y el Bronce en cada modalidad deportiva. Sólo ocho corredores de velocidad llegan a las finales de la carrera de 100 metros olímpica, dejando detrás a cientos de competidores. Si lo vemos en un plano histórico fueron miles los que comenzaron a competir y solo uno va a obtener el Oro Olímpico. Por todo ello, los deseos de coronarse como campeón, el obtener la Copa u ostentar una medalla en cualquiera de los certámenes supone  andar un camino lleno de esfuerzos y dificultades donde no sólo hay que poseer cualidades físicas, técnicas y tácticas sino que además requiere de una recia personalidad capaz de resistir el estrés que resulta de la percepción de la amenaza de no alcanzar lo deseado, del conflicto y el fracaso que tienen lugar en las condiciones de la competencia. Por tanto, la presencia de la adversidad en muchas de las actividades que realiza el deportista debe ser reconocida y tenerse en cuenta en la preparación mental de los mismos. Desde hace unos años expertos del comportamiento humano, dedicados al estudio de la respuesta al estrés han captado que determinadas personas son capaces de hacer frente a la adversidad, sobrepasarla y asimismo transformarse positivamente en medio de ella, mientras que otros se tornan cada vez más vulnerables.

domingo, 2 de octubre de 2011

El reto de sobrevivir



“La grandeza de un hombre es el proyecto. 
Su contenido es la libertad”

José Antonio Marina

El homenaje a un humanista

Viktor Frankl (1905-1997) autor de El hombre en busca de sentido, considerado como  “uno de los grandes libros de la humanidad” por Jaspers, buscó el sentido de la vida desde los trece años en su Viena natal donde estudió neurología y psiquiatría. Antes de que las SS nazis deportaran a la familia Frankl (judía practicante), Viktor había escrito buena parte de su primer libro “El doctor y el alma” y había sentado las bases de la tercera escuela de Viena de psicoterapia. A lo largo de los dos años que estuvo en el campo de Theresienstadt, Frankl continuó trabajando en secreto en le manuscrito. Organizó un ciclo de conferencias en Theresienstadt y, de su puño y letra, aparece en el cartel anunciador “Nada hay en el mundo que pueda armar a una persona para sobreponerse a las dificultades del entorno y a los problemas internos como saber que tenemos una misión en la vida”

La filosofía de Frankl emparentada con aquella frase de Nietzsche: “Quien tiene un por qué en la vida es capaz de soportar cualquier como”. Los campos nazis pondrían a prueba su tesis. Viktor fue trasladado a Auschwitz (el más grande y el de peor fama de los campos de exterminio, con más de un millón de víctimas) en octubre de 1944. Se cosió el manuscrito en el forro del abrigo, pero se lo confiscaron y las paginas Perdieron. Pasó con éxito cuatro selecciones que le hubieran llevado a la muerte. Perdió a sus padres y a su esposa Tilly.

En medio de estas atrocidades, comprobó sin género de dudas que el espíritu humano es una entidad muy poderosa cuando se enfrenta a la adversidad. La gran lección la aprendió en Auschwitz, y que nos transmitió a las siguientes generaciones, es terriblemente importante: sobrevivieron solo aquellos a quienes les aguardaba algo que hacer en el futuro. En abril de 1945, cuando fue liberado, reconstruyo el manuscrito y le añadió un breve capítulo sobre sus experiencias en los campos de concentración. Su amigos le animaron a que lo convirtiera en libro y así se publicó El hombre en busca de sentido. La tercera escuela de Viena fue llamada de logoterapia y análisis existencial. La logoterapia (de las palabras griegas therapeuo, sanar y logos, sentido) es sentirse completo a través del sentido. Para descubrir el sentido de la existencia, los seres humanos han de encontrar aquello por lo que merece la pena vivir. Para  Frankl la “neurosis colectiva de la edad moderna es consecuencia del vacío existencial”. Con su famoso libro, publicado en ingles en 1959 tras una gira por Estados Unidos, Frankl se convirtió en una de las voces más destacadas de la psicología humanista.

La búsqueda de la Felicidad

Antes y después del Holocausto, Viktor Frankl definió la esencia de una persona a través del espíritu, la libertad y la responsabilidad. El espíritu para transcender, la libertad para elegir nuestra actitud ante las circunstancias, la responsabilidad para actuar y asumir las consecuencias. Por eso describió la logoterapia como “una educación hacia la responsabilidad”. Sólo cuando la voluntad de entendernos se ve frustrada acudimos a la búsqueda del placer personal o del éxito económico. En consecuencia, no buscamos sólo la felicidad, sino algo por lo que sentirnos felices.

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