jueves, 6 de octubre de 2011

Resiliencia y Deporte I



por Marcelo Vázquez Ávila

¿Por qué algunos deportistas pueden hacer frente a las pruebas más duras de la vida, mientras que otras se sienten superadas por el más pequeño obstáculo? ¿Qué factores logran que unos adultos se recuperen de las adversidades mientras que otros se vean invadidos por sentimientos de desamparo y desesperanza?  Se trata de una poderosa cualidad, llamada resiliencia.

No ha sido hasta fines del año pasado (2010) que la RAE ha aceptado este nuevo término en su diccionario. Para la psicología y la sociología, es la capacidad humana de algunos grupos o de personas, de asumir con flexibilidad situaciones límite y sobreponerse a ellas.
 Para la física mecánica, sería la capacidad de un material elástico para absorber y almacenar energía de deformación. Me gusta verlo como la capacidad de una persona o grupo para seguir proyectándose en el futuro a pesar de acontecimientos desestabilizadores y de condiciones de vida a veces muy graves. La resiliencia se sitúa en una corriente de psicología positiva y dinámica de fomento de la salud mental y parece una realidad confirmada por el testimonio de muchísimas personas que, aun habiendo vivido una situación traumática, han conseguido encajarla y seguir desenvolviéndose y viviendo, incluso, en un nivel superior, como si el trauma vivido y asumido hubiera desarrollado en ellos recursos latentes e insospechados. Aunque durante mucho tiempo las respuestas de resiliencia han sido consideradas como inusuales e incluso patológicas por los expertos, la literatura científica actual demuestra de forma contundente que la resiliencia es una respuesta común y su aparición no indica patología, sino un ajuste saludable a la adversidad.


"A pesar de traumas graves o de las desgracias más comunes, la resiliencia parece una realidad confirmada por muchísimas trayectorias existenciales e historias de vida exitosas. De hecho, todos conocemos niños, adolescentes, familias y comunidades que "encajan" shocks, pruebas y rupturas, y las superan y siguen desenvolviéndose y viviendo -a menudo a un nivel superior- como si el trauma sufrido y asumido hubiera desarrollado en ellos, a veces revelado incluso, recursos latentes y aun insospechados". 


Michel Manciaux.
Resiliencia: ¿mito o realidad?

En épocas de dificultades y en las que la vida te da la espalda, necesitamos mecanismos para resistir. Hoy en día vivimos sometidos a un número cada vez más creciente de situaciones y acontecimientos estresantes y traumáticos que nos impiden vivir en condiciones de bienestar y felicidad. Sin embargo, no estamos indefensos. La resiliencia no es un rasgo que las personas tienen o no tienen. Supone conductas, pensamientos y acciones que cualquier persona puede aprender y desarrollar. Significa una nueva mirada a la manera en que los diferentes seres humanos afrontan posibles causas de estrés: malas condiciones y vejaciones en la familia, reclusión en campos de prisioneros, situaciones de crisis como las causadas por viudez o el divorcio, las grandes pérdidas económicas o de cualquier otra índole. El deporte de alto rendimiento se encuentra presente tanto el éxito como el fracaso. Y es necesario destacar que la adversidad es más frecuente que fortuna de la victoria. ¿Por qué algunas personas pueden hacer frente a las pruebas más duras de la vida, mientras que otras se sienten superadas por el más pequeño obstáculo? ¿Qué factores logran que unos adultos se recuperen de las adversidades mientras que otros se vean invadidos por sentimientos de desamparo y desesperanza? Se trata de una poderosa cualidad llamada resiliencia. El término resiliencia se reserva a menudo para referirse a la gente que supera obstáculos abrumadores. Pero en realidad todos sentimos estrés a diario y nadie sabe cuándo surgirá un contratiempo inesperado. En definitiva, una
 mentalidad resiliente nos proporciona la fortaleza emocional que nos acompañará tanto en nuestros retos diarios como frente a los escollos más inesperados. Sólo hay una medalla de Oro, seguida la de Plata y el Bronce en cada modalidad deportiva. Sólo ocho corredores de velocidad llegan a las finales de la carrera de 100 metros olímpica, dejando detrás a cientos de competidores. Si lo vemos en un plano histórico fueron miles los que comenzaron a competir y solo uno va a obtener el Oro Olímpico. Por todo ello, los deseos de coronarse como campeón, el obtener la Copa u ostentar una medalla en cualquiera de los certámenes supone  andar un camino lleno de esfuerzos y dificultades donde no sólo hay que poseer cualidades físicas, técnicas y tácticas sino que además requiere de una recia personalidad capaz de resistir el estrés que resulta de la percepción de la amenaza de no alcanzar lo deseado, del conflicto y el fracaso que tienen lugar en las condiciones de la competencia. Por tanto, la presencia de la adversidad en muchas de las actividades que realiza el deportista debe ser reconocida y tenerse en cuenta en la preparación mental de los mismos. Desde hace unos años expertos del comportamiento humano, dedicados al estudio de la respuesta al estrés han captado que determinadas personas son capaces de hacer frente a la adversidad, sobrepasarla y asimismo transformarse positivamente en medio de ella, mientras que otros se tornan cada vez más vulnerables.

No hay comentarios:

Insignia identificativa de Facebook