jueves, 2 de enero de 2014

Cómo descubrir a un incompetente




“Solo sé que no se nada” Platón, en Apología de Sócrates

Sócrates, con esta frase expresaba que su sabiduría no se basaba en hacer conocimientos sobre algo, sino se declaraba ignorante ante los individuos que lo acompañaban. Con el uso de su famosa frase, Sócrates no se mostraba como portador del saber, sino con la voluntad de aprender cada día más.

Con esta frase se puede asumir que el individuo no tiene la verdad absoluta, sino que es importante que asuma la posición de la disponibilidad y voluntad de aprender y adquirir conocimientos de diferentes temas. Asimismo, con ella es mejor asumir una posición de no poseer conocimientos sobre algún determinado tema, buscando cualquier aprendizaje sobre el mencionado tema, que hablar sin saber del contenido en desarrollo.  

El efecto Dunning-Kruger es un sesgo cognitivo, según el cual los individuos con escasa habilidad o conocimientos sufren de un efecto de superioridad ilusorio, considerándose más inteligentes que otras personas más preparadas, incorrectamente midiendo su habilidad por encima de lo real. Se trata de una discapacidad meta-cognitiva del sujeto de reconocer su propia ineptitud. Debido a que su habilidad real debilitaría su propia confianza, ya que los individuos competentes asumen, sin suficiente fundamento, que otros tienen una capacidad o conocimiento equivalente al suyo.

“La pasión asociada a una discusión es inversamente proporcional a
la cantidad de información real disponible.”
Ley de la controversia de Benford.

El fenómeno fue demostrado en una serie de experimentos realizados por Justin Kruger y David Dunning, de la Universidad de Cornell (Nueva York, EE. UU.). Sus resultados fueron publicados en el Journal of Personality and Social Psychology de diciembre de 1999. En relación a ella, David Dunning y Justin Kruger  concluyeron:

«Esa incompetencia les impide a su vez darse cuenta de la ausencia de esa habilidad
en ellos mismos así como reconocerla en otros individuos.».

Las investigaciones confirman que el patrón de persona “incompetente e inconsciente de su incompetencia” se replica en situaciones de la vida real, no sólo en pruebas abstractas de laboratorio.
Kruger y Dunning encontraron una serie de estudios previos que tendían a sugerir que en diversas habilidades como la comprensión lectora, conducción de vehículos de motor, y juegos como el ajedrez, la ignorancia frecuentemente proporciona más confianza que el conocimiento”, como dijo Charles Darwin.

Su hipótesis es que, en cualquier habilidad típica que los humanos poseen en mayor o menor grado:
1.      Los individuos incompetentes tienden a sobrestimar su propia habilidad.
2.      Los individuos incompetentes son incapaces de reconocer la habilidad de otros.
3.      Los individuos incompetentes son incapaces de reconocer su extrema insuficiencia.
4.      Si pueden ser entrenados para mejorar sustancialmente su propio nivel de habilidad, los individuos incompetentes pueden reconocer y aceptar su falta de habilidades previa.

El Dunning-Kruger nos muestra que antes de valorar la opinión de alguien negativamente hay que considerar la posibilidad de que no se dé cuenta de que está errado porque psicológicamente no puede hacerlo. Y eso nos lleva a otro problema: Los equivocados podemos ser nosotros y no ser conscientes de ello.
Porque este efecto nos sucede a todos en función de cada habilidad. Es decir, alguien puede ser un experto en un tema o el más capaz del mundo en una determinada habilidad, y sin embargo no estar capacitado para darse cuenta de que no lo es en otros temas o habilidades. En todo caso, cuando hay una divergencia seria que impide avanzar, siempre hay que tener en cuenta que ese efecto se puede estar produciendo y actuar en consecuencia.
“Uno de los dramas de nuestro tiempo está en que aquellos que sienten que tienen la razón son
estúpidos y que la gente con imaginación y que comprende la realidad es la que más duda
y poco confiada se siente”.
Bertrand Russel
“Solo sé que no se nada”
Esta frase que en realidad es solo parte de una más larga: “…al saber que no se nada, algo sé, porque sé que no se nada…” quedó para la posteridad en La Apología de Sócrates de Platón. Allí el maestro griego quiere decir que jamás vamos a saberlo todo, que cada día es un nuevo saber y que de los que abren su boca para imponerse y callar a los demás creyendo saberlo todo son los más propensos a errar. Que es mejor no hablar sin saber y más bien adquirir información al preguntar… no hay que hablar más de lo que sabemos porque siempre habrá algo que yo no sé que no lo sé…
En todo caso, saber que existe nos puede enseñar a ser humildes. A saber que en nuestro cerebro hay algo que nos lleva en ocasiones a ver con total nitidez que estamos en posesión de la razón en un tema y sin embargo tratarse de una ilusión…
Enfrentando una nueva paradoja

Ahora bien, si mezclamos el principio de Pareto con el Efecto Dunning-Kruger, el cual afirma que personas con escaso conocimiento tienden a pensar sistemáticamente que saben más que los demás, obtendremos el principio de meta-Pareto que desde la lógica-matemática no puedo resolver:

“Al menos el 80% de la población piensa que esta entre el 20% más inteligente.”

Principio de Meta-Pareto.

10 comentarios:

Ramón Parada dijo...

Me quedo con una gran dudda. ¿Como detectar la incompetencia? (incluyendo la propia de uno mismo). De momento mi única idea es que las personas incompetentes en algo cuando hablan de sus logros tienen un muchas lagunas para explicar como lo han hecho.

Anónimo dijo...

Que gran verdad!!!

Anónimo dijo...

Esta mañana he leido con avidez y mucho aprecio lo que has escrito, me ha gustado las citas que has usado para argumentar el sujeto de tu disertación. Le felicito enormemente y si me lo permites le citaré en alguna que otra conversación.

Pierrot.

Anónimo dijo...

Así nos va...

Informático dijo...

Muy interesante el articulo que nos hace ver qué verdaderamente todos somos unos ignorantes

ale dijo...

El problema, amigo "informático", no es que seamos todos unos ignorantes o no, para mí, el problema real es que estamos gobernados y dirigidos por ignorantes, incompetentes, prepotentes y ruines... Y, lo peor de todo, en muchos casos soberbios. Y la soberbia es la peor enemiga de la la autocrítica.

Anónimo dijo...

Si un persona en realidad desea conocerse a si misma, deberá enfrentar verdades así. Nosotros los seres humanos nos cuesta aceptar
cualquier verdad. Y luego viene la auto-crítica y el deseo de superarse, con voluntad se consigue. En cuanto al conocimiento, no se puede tenerlo todo en una vida efímera. Al final nos damos cuenta lo limitados que somos.

Anónimo dijo...

Gran artículo.

El pequeño Buda dijo...

Amén. Ha sido imposible leerlo sin ver reflejado a unos cuantos jefes...

Global Oltenia dijo...

Muchas veces hablamos mas de la cuenta, me incluyo, pero los jefes son para echar mierda aparte... por que tienen tela...

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