viernes, 26 de agosto de 2011

Lo que digo versus lo que hago


por Marcelo Vázquez Avila

Ralph Waldo Emerson escribió que “Lo que haces habla tan fuerte que no permite escuchar lo que dices”. 

Aunque muchas veces no  lo creamos, no necesitamos expresarnos verbalmente o por medio de sonidos para poder comunicar algo, todo aquello que hacemos s y lo que representamos  está comunicando constantemente. Desde los gestos, miradas, tono de voz, etc.

Esta comunicación no verbal constituye todo un universo en la transmisión de ideas y conceptos, de manera inconsciente sin pensar que lo que hacemos está comunicando. Es por esto que los medios de comunicación, especialmente la publicidad lo utilizan como su instrumento favorito para llegar hacia lectores, oyentes y clientes. Las maneras para utilizar la comunicación no verbal son: mediante lo que el cuerpo nos dice, gestos, movimientos, la sonrisa, la mirada, la actitud, autoestima, tono de voz y hasta la imagen, ya que la imagen es reflejo de la personalidad.

En muchas ocasiones, hemos observado una discrepancia sobre lo que se dice y lo que se hace, por ejemplo: muchas veces decimos estar bien, y lo que nuestro cuerpo demuestra es realmente lo contrario, y tendemos a pensar que la gente no se da cuenta pero la verdad es que sí lo percibe. En estos momentos el lenguaje verbal con el lenguaje no verbal no coincide. Desde otra perspectiva estos aspectos pueden ser complementarios, ya que lo que decimos está acorde con lo que demostramos o también podemos reforzarla, y generar más credibilidad en las demás personas.

Dependiendo de las situaciones los gestos pueden tener diversos significados, no siempre serán los mismos y varían según donde nos estamos desempeñamos o la situación que estamos pasando. Muchos de los gestos que realizamos habitualmente son comunes en los restos de países, estos gestos básicos suelen ser los que más universalizados están: mover la cabeza para afirmar o negar algo, fruncir el ceño en señal de enfado, encogerse de hombros que indica que no entendemos o comprendemos algo, etc. Pero muchas de nuestras señas o gestos pueden llegar a malinterpretarse y a ser hasta un insulto en otras culturas que tienen otra idiosincrasia.

La mayoría de estos gestos es algo que nos viene condicionado desde nuestro nacimiento, por  ejemplo: cuando un bebé esta señalando con su dedo algo, es porque lo quiere o tiene curiosidad por conocerlo y nosotros entendemos perfectamente esta acción; al igual él entiende cuando algunos de sus padres se lleva el dedo a la boca en señal de silencio. Estos códigos los llegamos a entender según la sociedad en la que nos encontremos, ya que en otras culturas pueden variar algunos aspectos. Todos quizás hemos oído la expresión "hablar con las manos". Son fundamentales en la comunicación no verbal. Generalmente, las palmas hacia arriba y abiertas, indican sinceridad, honestidad, abierto a conocer personas. Palmas hacia abajo, abiertas, significan una posición dominante y en ocasiones, poca honestidad, por ejemplo cuando se quiere mentir. 

La comunicación no verbal no solo se puede apreciar de manera directa en el cuerpo humano, sino en lo que lo complementa incluso todo lo que se refiera al arreglo personal. También este tipo de lenguaje lo podemos apreciar en una obra de arte, en el cine, en el  teatro, pero en general en  nuestra vida cotidiana.

Podemos decir que una persona es creíble ante los demás cuando su conducta, gestos y 

acciones guardan correspondencia lógica con los principios en los que dice creer.

Insignia identificativa de Facebook