lunes, 22 de junio de 2009


El Rugby, una metáfora de vida

Por Juan José Angelillo (PAD 2004)*

Lo esencial y la belleza están relacionados, unidos. Lo puro, lo auténtico es la visión directa de esa relación. Sin embargo, ¿cuántas veces la belleza de lo esencial se extingue aprisionada
por la abusiva invasión de elementos externos que buscan mimetizarse con ella? .
El deporte corre ese riesgo cuando, abordado por factores e intereses, termina siendo desnaturalizado. Lo que ha hecho que muchísimas personas, incluso sin entender cabalmente sus reglas o estar afectivamente relacionadas a este deporte, se hayan alegrado e identificado tanto con el resultado de Los Pumas en el Mundial de Rugby Francia 2007. Esto puede leerse bajo el placer que reporta la visión de un puro, verdadero equipo, jugando un juego de manera auténtica. Encarnaron la metáfora central del deporte, actividad que es a su vez una metáfora de la existencia humana. Se pueden rescatar, además de su actuación ahora recargada con una descomunal parafernalia técnica y una exposición casi universal, algunas joyas de lo que es verdaderamente un equipo de rugby. La personalidad resultó, en ese sentido, impresionante. Hay que animarse a instalarse allí a imponer condiciones.
Haber creído que era posible desafiando a la historia y a la razón. El de poder observar la invisible conexión que define ser o no un auténtico equipo funcionando, transportando a cada jugador al lugar adecuado. Cada uno estuvo siempre en el lugar indicado en el momento indicado. La colaboración humana en plenitud es un fenómeno extraordinario. Finalmente pero en realidad primero, la actitud, la disposición, el entusiasmo de los jugadores y colaboradores. Las personas, felizmente confiando en sí mismas y en sus compañeros, disfrutando de la metáfora de protagonizar el combate mítico donde cada uno juega su propia batalla, dispuestos a dar todo, a dejar todo su ser de jugador en pos de sus legítimos deseos.

* El autor, ex jugador del SIC y ex Puma, actualmente integra el equipo de entrenadores del plantel superior del SIC.

2 comentarios:

DARTH VADER /ELISEO dijo...

El deporte por excelencia, la nobleza, la casta, el poder, el sacrificio, la guerra en el buen sentido de la palabra, el decoro y la verdad, ante todo la verdad. Eso es el rugby, todo un éxtasis de la vida, todavía recuerdo aquella tarde hace mas de un año en París, viendo Inglaterra-Francia de las 6 naciones. El estadio lleno, el respeto por los jugadores, el respeto por los hinchas, toda una magia, cuando sonaron los himnos casi lloro de emoción sin ser de ninguno de los dos paises. Ojala, la vida fuera como el rugby, fuerte y dificil, pero noble y emocionante. Los Pumas, lograron que Argentina se identificara con ellos, todo un país sintiendo el 15 de Argentina, por un momento se olvidaron los problemas, se olvido el tan querido futbol y hubo un solo protagonista, el rugby. Esa es la vida, esencia pura.

MARCELO VAZQUEZ AVILA dijo...

Querido Eliseo:
Qué bueno que has vuelto para enriquecer estos diálogos, ya eres un clasico en el Blog. El sábado en Sevilla también te hemos echado de menos. Gracias por "estar"

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