domingo, 14 de junio de 2009

¿Qué es esto del Coaching? (II)




Por Marcelo Vázquez Avila

“No hay personas sin recursos.
Sólo hay estados de ánimo en los que nos encontramos sin recursos”

Pocas personas saben aún cómo beneficiarse y revalorizar su valor a través de un proceso de coaching. Sacar lo mejor de cada persona, apoyarla y estimularla para que sea capaz de encontrar soluciones eficaces son tareas cada vez más necesarias en el ámbito empresarial y personal.

En un mundo cada vez más competitivo, donde la presión por obtener resultados y tomar deci­siones es cada vez mayor, los seres humanos, no siempre reaccionan de la manera más adecuada. Por ello, la búsqueda de soluciones en entornos colaborativos y la implementación de nuevas metodologías que permitan mejorar las habilidades personales, así como el análisis del entorno, están cobrando cada vez más importancia para la comunidad.

Proyectos, sueños, deseos, ganas de cambiar, sed de triunfo... Muchas personas hacemos frente al día a día pensando en que queremos cambiar, mejorar, pero no sabemos cómo, pensando en qué cosas queremos hacer, qué sentido darle a nuestra propia vida, cómo salir de una situación en la que estamos atascados. Probamos mil y una estrategias pero muchas veces el resultado no es aquello que deseamos. Entonces, cogemos el camino de la justificación, responsabilizando a alguien de lo ocurrido: cómo voy a cambiar si ellos no cambian, no ponen de su parte, nadie se esfuerza como yo… Y así vamos construyendo una cadena de responsables de habernos quedado "a mitad de camino" o “atascados” sin podernos mover.

Para conocer el mundo que nos rodea formamos modelos mentales, son semejantes a un mapa que nos guía en el territorio, por lo que si se tiene un mapa erróneo, nos llevará a un lugar equivocado. Con esto podemos decir que no se trata de comenzar por cambiar nuestra conducta ni nuestra actitud, sino nuestro modelo mental sobre el aspecto en cuestión y nuestras creencias, que son la fuente de nuestros comportamientos y actitudes. Pues si creemos que el mundo se opone a lo que deseamos hacer y este modo lo traducimos en conversaciones tales como: Eso no es para mí o las cosas no están bien pero yo no puedo hacer nada para cambiarlas o lo que yo pueda hacer no va a producir una diferencia, etc. Entonces esto realmente se cumplirá. Seguiremos encerrados en rutinas sin solución posible


Precisamente el coaching nos ayuda a salir de esta conversación de posibilidad cero y abrir nuevas puertas. No hay fórmulas mágicas ni recetas; simplemente el compromiso de generar un mundo en el que nos sintamos protagonistas y responsables de nuestra propia existencia. Si nos fijamos en la siguiente afirmación: “me mojé porque llovió” me pone en la posición de víctima donde las circunstancias condicionan mi vida y yo no puedo hacer nada para cambiarlo. Pero si vemos esta otra afirmación: me mojé porque no llevé paraguas, esto me hace ver la responsabilidad (no hablo de buscar al culpable) de mis actos y que yo no estoy en una posición victimista ni de pasividad. Hasta aquí podemos deducir que en el proceso de coaching el protagonista es el coachee (la persona que viene en busca del coach), donde la responsabilidad y las acciones están en sus manos; en su voluntad.

El coaching es una disciplina que apunta a generar en el ser humano un cambio en el modo de verse a sí mismo y de ver el mundo que lo rodea. Muchas veces estamos sumergidos en que nuestra manera de ver o de hacer las cosas es la única, "la mejor"; creemos que el otro "está equivocado", que "no sabe nada" y desde esa creencia invalidamos su opinión. El coaching, en cambio, trabaja desde otro modelo: la validación del otro como un ser auténtico y legítimo cuya opinión es tan auténtica y legítima como la de uno mismo.

Un coach observa en el cliente aspectos que éste por sí mismo no puede observar; se trata de ver desde más perspectivas una misma situación y lo asiste para que transite por un proceso de transformación personal el cual indefectiblemente redundará en beneficio suyo y de su entorno.

2 comentarios:

Juan dijo...

Querido Marcelo

En tus palabras sobre el coaching, describís una situación en la cual se trabaja sobre alguien que está buscando un cambio profundo en su vida, y necesita del apoyo de un coach que lo va a "guiar" a hacerse algunas preguntas y tal vez a responderlas. Entiendo claramente que NO hay soluciones "enlatadas", es un trabajo artesanal y muy personal.

Hay casos en los que la persona que quiere hacer el cambio, no piensa que el error está en los demás o que nadie sabe nada, sino que siente que el error está en él mismo y que no es el entorno el que debe cambiar, pero no “encuentra la vuelta” para generar ese cambio. Se siente atascado en una situación, como bien mencionas. Recordando las palabras del Dr. Frankl “Lo importante en la vida no es lo que nos pase, sino lo que hacemos con ello”. Cómo a partir de nuestras experiencias generamos conocimiento

Las palabras vienen de un "coachee" que no supo encontrar un coach adecuado, pero tiene algunos dilemas que no puede responderse solo. En una de nuestras conversaciones, entre clases en el IAE, vos mismo me definiste como "un hombre en búsqueda...". Sigo en la búsqueda.

Un gran abrazo

Juan EMBA 07

Adrian Chueco dijo...

Un placer reencontrarlo en este blog, profe.
Palabras muy inpiradoras

Con aprecio

Adrian Chueco

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