jueves, 4 de junio de 2009

¿Qué es esto del Coaching? (I)


Por Marcelo Vázquez Ávila

Parece que el coaching comienza a hacer furor en el panorama peninsular. Después de haberse abierto mercado en EUA y en algunos países europeos, a nuestro alrededor son cada vez más las ocasiones en las que escuchamos dicha palabra. Pero ¿qué hay detrás de esta etiqueta? ¿qué se entiende por coaching? ¿qué problemas soluciona? Pongámonos de acuerdo en algunos significados y exploremos luego las posibilidades de este servicio. Coaching es un proceso, no es una cosa. Cuando pensamos en ello como si de una cosa se tratara, tendemos a equivocarnos y a no comprender muy bien de que se trata.

El coaching es un cierto tipo de relación que se establece entre dos personas en las que una de ellas (la llamaremos coach) facilita el éxito de la otra (la llamaremos coachee).


¿Qué entendemos por éxito y que entendemos por facilitar el éxito?


Sigamos acordando algunos significados: el éxito lo define el coachee. En la relación de coaching es pues el coachee el que define qué es y que no es el éxito; así pues el coach ayuda al coachee a alcanzar algo (el éxito) que el mismo coachee a definido (con o sin la ayuda del coach).


Facilitar significa que el coach va a ayudar a su coachée a tener más posibilidades de conseguir el éxito, tal como lo defina el propio coachee. En contrapartida, el responsable de este éxito va a ser el propio coachee, que va a ser quien va a tomar las decisiones no el coach que actúa de facilitador. Entonces tenemos una relación en la que dos o más personas interactúan, de una forma tal que, una de ellas ayuda a la otra a que consiga sus objetivos.


Hemos dicho que esta relación a la que llamamos coaching persigue unos objetivos (el éxito) que están definidos por una de la partes de esta relación (coachée). Es muy importante establecer este punto de partida. El coach no marca el objetivo de la relación de coaching. Este objetivo lo define el coachee. El coach facilita que su coachee alcance los objetivos que el coachee mismo ha definido. En este tipo de marco relacional hay muchas posibilidades de actuación distintas: el coach tiene mucha maneras de facilitar el éxito de su coachee, así, en función del tipo de objetivos que haya definido, la estrategia más adecuada será una u otra. Este es el principio de la flexibilidad: el coach cortará el traje a la medida de su coachee.


Bajo este marco, no importa qué utilice el coach para facilitar el éxito del coachee. Los medios están pues supeditados a los fines. Esto permite que el servicio de coaching tome muchas formas distintas: coaching ejecutivo, coaching por Internet, coaching grupal, coaching en marketing estratégico de servicios personales... No importa si el coach es una persona contratada por una organización o es interna de la empresa; si es formal e institucionalmente un coach o hace de coach sin llevar esta etiqueta; no importa la forma como se da esta relación de coaching; no importa el número de personas que están implicadas ni el área de aplicación del servicio... Lo que importa es que, en el marco de esta relación, el coachee alcance el éxito tal y como él lo define. Con estos conceptos como marco de referencia, podemos establecer ahora algunas aplicaciones. Para identificar pues las mejores áreas de aplicación comencemos por identificar posibles "éxitos". Para mi una forma muy sencilla de hacerlo consiste en identificar situaciones deseadas, por ejemplo, áreas de nuestras vidas que pensamos que podrían ser mejor de lo que son en este momento. Las posibilidades son muchas:


· Una persona de negocios sin tiempo para la familia puede desear encontrar un mejor equilibrio entre el trabajo y la vida privada.


· Una persona insatisfecha con su la forma como se gana la vida profesionalmente puede querer realizar un cambio.


· Un empresario emprendedor puede querer lanzar un nuevo negocio


Las posibilidades son variadísimas. Claro que a estas alturas, algunas preguntas que puede plantearse el lector perspicaz pueden ser: ¿cómo funciona el coaching? ¿Cuál es su marco de actuación? ¿Cómo lo hace el coach para facilitar el éxito de su coachee?


El Coaching empresarial trata precisamente de ayudar a una persona en su desarrollo desde su estado actual a su estado idóneo. Desde nuestro punto de vista “mentoring” es otra cosa. “Mentoring” proviene de la historia del regreso a Ítaca de Ulises, después de la Guerra de Troya. Al marchar, Ulises pidió a su gran amigo, Mentor, que cuidara y enseñara a su único hijo Telémaco, todo lo que él sabía sobre el gobierno de los hombres y las naciones. Al volver a casa, Ulises se encontró buenas y malas noticias. La buena noticia era que Telémaco sabía todo lo que sabía Mentor, la mala noticia era que no sabía ni una cosa más. Para nosotros un Mentor, te lleva a su nivel, mientras un coach te aúpa al máximo de tu potencial, sin disminuir en nada tu capacidad de mejora y con el deseo, incluso, de que puedas superarle.

A pesar de que han existido infinidad de personas a las que se ha podido aplicar la imagen del perfecto coach, probablemente uno de los mejores fue Sócrates. Su forma de enseñar representaba perfectamente lo que distingue un excelente coach. Sócrates, transmitía sus enseñanzas de forma oral y en su dialéctica aseguraba siempre a sus estudiantes que….. “yo no te puedo enseñar nada, lo único que puedo hacer es ayudarte a aprender”. 


Esta es la primera y más importante lección: un coach no es profesor ni consultor ni psiquiatra, ni confesor. Un coach es una persona que ayuda, a través de preguntas, y de vez en cuando sugerencias, a que otra persona alcance su máximo potencial.

7 comentarios:

RQ dijo...

Querido Coach,

Muy clara tu explicación Marcelo. Deberías haber puesto "¿Qué es esto del coaching? (uno)"

Un fuerte abrazo,

RQ

MARCELO VAZQUEZ AVILA dijo...

Querido RQR, tu deseos són órdenes! ya está corregido el título. De hecho ya tengo escrito el (II) para la proxima semana. Hasta entonces.

mlfriend dijo...

Creo que Delegar es para el Coach lo que es el Coaching para el discípulo.

Es de las tareas más complejas que problablemente existan en las tareas directivas, y sin embargo la que mayor satisfación puede dar. El arte de delegar, permite desarrollar colaboradores, que disfrutarán de las nuevas tareas y sobre todo de la libertad que el responsable les encomienda, pero siempre con la seguridad de tenerle allí, de soporte y referencia.

No es fácil delegar, existen los extremos en los que por un lado no se permite nada de libertad y se crean marionetas y por otro lado tenemos los que abdican, que dejan a sus pupilos solos, desorientados y desmotivados.

En ambos casos ninguno consigue realizarse.

Es complicado explicar a un manager la importancia de la delegación y del coaching, ya que suele pensar que no tiene tiempo para dedicarle. Viene a ser como aquel que va en coche pensando que no tiene tiempo de llenar el depósito... es cuestión de tiempo el pararse.

El primer paso es concienciarse de la necesidad y las bondades de aplicarlo, el segundo es empezar a aplicarlo. No se debe tener miedo a hacerlo, ya que el simple hecho de empezar aporta mucho y sirve mucho para aprender.

Un abrazo

MARCELO VAZQUEZ AVILA dijo...

My friend

no puedo estar más de acuerdo con lo que escribes acerca de la delegación. Si no estamos convencidos del valor intrínseco de la persona (el otro) nunca nos plantearemos la verdadera delegación ni el Coaching. Gracias por tu opinión !

K. dijo...

¿Pero hasta que punto el que una persona no delegue no deja de ser reflejo de sus miedos y complejos?.

No delego por si brilla el otro...

¿Hasta que punto el no delegar también es un reflejo de la soberbia del directivo?.

Para qué voy a delegar si mis colaboradores no dan la talla.

mlfriend, delegar por parte del directivo enriquece. Pero creo que es mejor si el coach y el coachee no tienen una relación jerárquica directa. En el coaching entran en juego elementos muy personales y quizá el desprender esa realción de toda susceptibilidad jerárquica es necesario.

MARCELO VAZQUEZ AVILA dijo...

Querido K:
La crisis organizacional de hoy en día, gira en gran medida alrededor de la figura clásica de la autoridad y el control que dimana de ella. Los tiempos cambian. Las empresas están viviendo una crisis muy importante en términos de la figura tradicional de autoridad. Ésta recorre la transición entre la antigua figura del gerente /jefe a la del coach/lider. De la centralización paternalista hacia la confiada delegación.
El Jefe tradicional es alguien que manda, revisa, controla y castiga. El Jefe mira el futuro a través del espejo retrovisor y lo sigue mirando aunque piense que hace estrategia proactiva. Este paradigma está en crisis. Es repudiado y se estimulan corrientes de cambio. Pero en la práctica sucede que..."O se hace como YO lo quiero o vas en contra de los objetivos que YO elaboré" Cultivando así un "no me importa" el equipo, donde las conclusiones del supuesto team terminan con un " Sí BWANA".
La libertad del colaborador para utilizar su propio juicio, en general, NO EXISTE, es una gran mentira.

K. dijo...

No puedo estar más de acuerdo. Es una pena que la cortedad de miras de muchos directivos les impida ver que los resultados a largo plazo serán mejores promoviendo un sentimiento de equipo por encima de un sentimiento de plantación de algodón.

A ver si en este país de pan y fútbol en el que vivimos los éxitos de la Selección y de el Barcelona sirven para que se abran los ojos.

El líder es aquel que pone a su equipo en la mejor situación posible para triunfar...y les deja triunfar a ellos como individuos y como personas.

El hecho de que cada vez la dimensión personal de los trabajadores prime sobre lo laboral es algo imparable, forma parte de la evolución del ser humano y que, a pesar de la crisis, las organizaciones no pueden ignorar.

La crisis servirá para limitar el endeudamiento de las familias y personas...no para que estos busquen tiempo para ellos.

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