jueves, 24 de septiembre de 2009


Gracias a la vida
Llueve. Estoy en mi despacho escuchando Soulería de Pitingo. Hace frío, ha llegado el otoño. Una lámpara alumbra la habitación. Miro la biblioteca y veo reflejada la oscuridad de la noche, tomo un libro que ya he leído otras veces “El héroe de las mil caras ” de Joseph Campbell. El autor a lo largo de su vida investigó las grandes tradiciones y los mitos tanto de Oriente como de Occidente. En ese libro habla del proceso de transformación interior que se produce en el ser humano cuando al enfrentarse a sus miedos en un universo desconocido, empieza a descubrir dentro suyo unos recursos, fortalezas y debilidades que jamás soñó poseer. Es como si más allá de la idea que tenemos de nosotros mismo existiera un gigante dormido que estuviera deseando despertar para mostrarnos todo lo que podemos lograr. Lo fantástico del camino del héroe consiste en que uno aprende a verse a sí mismo desde una perspectiva completamente diferente y aprende a quererse y a valorarse de otra manera. En cierto modo nos vemos reflejados en un tipo de espejo completamente diferente y por lo tanto contemplamos otra realidad. No existen recetas para avanzar por el camino del héroe, lo que sí existen son guías que nos pueden ayudar de una manera muy notable en nuestro propio despertar. Para poder comprender y utilizar esas orientaciones con la máxima eficiencia, precisamos conocer antes ciertos aspecto de la persona humana y descubrir la forma en que nos relacionamos con el mundo de la incertidumbre. El mágico poder de la pegunta...
Cuentan que en una ocasión le preguntaron a Einstein sobre lo que él haría si le dijeran que la tierra iba a ser destruida en 60 segundos. Contestó que emplearía los primeros 59 en hacerse una pregunta y el restante en contestarla. El mensaje que nos quiso transmitir fue que la clave no está en tener las respuestas, sino en el tipo de preguntas que nos formulamos. Las preguntas abren en nuestras conciencias espacios nuevos de exploración que aún no hemos imaginado.
Conecto todas mis neuronas al corazón para encontrar la respuesta a esta pregunta que comprometen mi futuro… ¿Qué dos cosas seguiría haciendo de aquí en más si no tuviera la más mínima necesidad de ganar dinero?
Y mi pensamiento me trae dos certezas que me impactan: 1) seguiría haciendo coaching a ejecutivos, ayudándolos a que sus alturas no sean tan frías y solitarias… a lograr sus metas al mejor precio para sí mismos y para sus equipos, pares y organizaciones, y 2) seguiría facilitando dinámicas en grupos, en el Aula sobre temas que dejen huella en la vida de Otros, impulsando expansiones profundas de conciencia y ayudando a encender la chispa de la acción y del cambio genuinamente deseado.

Ha terminado el CD de Pitingo y ahora reconozco la voz de Mercedes Sosa que me dice: "Gracias a la vida, que me ha dado tanto, me ha dado la risa y me ha dado el llanto. Así yo distingo dicha de quebranto, los dos materiales que forman mi canto. Y el canto de ustedes, que es mi propio canto”

11 comentarios:

Gabriel Martin dijo...

Enhorabuena. Muy buen artículo.

Es cierto que buenas preguntas formuladas a tiempo pueden hacernos cambiar de perspectivas y plantearnos el futuro de un modo que nos haga ser más felices.

El problema surge cuando sentimos miedo a preguntarnos acerca de lo que es realmente importante en nuestras vidas, pues tememos que la respuesta nos suponga un cambio radical de actitud frente a la misma.

El otro día escuchaba a Warren Buffett decir que en el mundo de los negocios el problema surge cuando las personas "arriesgan lo que realmente es importante para ellos y necesitan para conseguir algo que ni es importante ni necesitan". Creo que este mismo principio puede ser aplicable a la vida misma. A veces estamos inmersos en el mundo laboral, social... y no somos conscientes de que es lo realmente importante para nosotros. Esto nos lleva a cometer errores que nos pueden hacer perder lo que de verdad es irreemplazable en nuestras vidas como la familia, amigos, etc. Estoy seguro que como comentas en tu artículo y nos cuenta el señor Buffett cuestionarnos a tiempo que es lo verdaderamente importante puede salvarnos de un futuro cuanto menos incierto.

Un abrazo,

MARCELO VAZQUEZ AVILA dijo...

Querido Gabriel,
Qué bueno volver a leerte en el Blog. Aprecio especialmente a quien escribe con la cabeza y el corazón conjuntados, en armonía. Alguien como tú que se curra la vida y que ésta no le ha regalado nada, nada más que la Gracia de estar vivo y haber formado una familia maravillosa.

Pablo Rodas dijo...

Habiendo sido padre por tercera vez y con el alma despierta por las emociones comprenderás, querido Marcelo, que me haya gustado tanto este artículo.

Quería resaltar simplemente la valentía que hay que tener para hacer la pregunta acertada, porque, la mayoría de las veces, la respuesta ya la sabemos...

Un fuerte abrazo y mil gracais

MARCELO VAZQUEZ AVILA dijo...

Querido Pablo,
gracias por tu fidelidad al Blog y tus aportes tan personales y espontáneos -por eso tan valiosos- que enriquecen al lector. Enhorabuena por esa familia y espero conocer pronto a la pequeña Teresa.

DARTH VADER /ELISEO dijo...

Estimado Marcelo,

nunca sabremos lo que seríamos si no nos hiciese falta trabajar para vivir, y a lo mejor es mejor no saberlo porque puede ocurrir que no nos gustase lo que podríamos ser...o si? , lo que es cierto, es cada dia construimos nuestra persona y nuestro futuro, y esta en el dia a dia, mejorar como persona e intentar mejorar nuestro futuro.
Hace falta que nos pasen cosas en la vida para cambiar, mi hermana fumaba mucho y sabía que era perjudicial y no fue hasta que tuvo un neumotórax hasta que no dejo de fumar, y como ella, nos pasa en general, no queremos ver lo que pasa alrededor nuestra hasta que no nos ocurre a nosotros y es entonces cuando empezamos a enterarnos.
Quizás debería existir un cursillo que todos los que se apuntaran recibieran al empezar un certificado médico que dijera: "le quedan dos meses de vida, así que usted mismo" , serían dos meses de encontrarnos a nosotros mismos viendo todo lo bueno que llevamos dentro y olvidándonos de lo malo. Dos meses de vida, aprovechando los minutos, los segundos....diciéndole a las personas todo lo que nunca le hemos dicho, ya sea por timidez, por costumbre o por cualquier motivo, expresando todo nuestro corazón. Y llegado el final de esos dos meses y cuando los alumnos vayan a escoger ataud,venga el profesor y les diga que todo ha sido un teatro, que han vivido dos meses en el teatro de los sueños.
Todos aprenderíamos mucho en este curso imaginario...

MARCELO VAZQUEZ AVILA dijo...

Querido Darth Vader,
siempre eres fuente de inspiración: me quedo con tu última frase: "todo ha sido un teatro, que han vivido dos meses en el teatro de los sueños." y te dedicaré mi proxima entrada del Blog porque me has recordado al gran Calderón (no al del Madrid, sino al de La Barca) en su Auto Sacramental "El Gran Teatro del Mundo". A tu salud, nos vemos entonces

Bazko dijo...

Querido Marcelo,
El otoño sempre me gustó más que la primavera. Será porque es más melancólico o más reflexivo y menos impetuoso...
Qué bueno volver a leerte y tomar el guante de tu desafíO: la importancia de detenernos a hacernos preguntas verdaderamente importantes.
Será motivo de reflexión este fin de semana.
Abrazo

Juan dijo...

Querido Marcelo

Gracias por el post. Ya estoy en campaña para empezar a leer el libro que mencionas.
Los que tuvimos la suerte de estar en tus clases tenemos claras 2 cosas: La primera, es que solo una persona que actúa guiado por su corazón, puede generar en las personas lo que generás vos en tus clases; y lo segundo, es el aprendizaje que me han dejado las preguntas que me ayudaste a hacerme en ese entoces ...Algunas sigo sin poder responderme, tal vez "El camino del héroe" me ayude.

Nuevamente, gracias

Un gran abrazo

Juan

K. dijo...

Marcelo,

Ayer compartí café con una persona que se hizo esas preguntas de las que hablas...tus clases me ayudaron a echarle una mano para ir tirando un poco del hilo...porque al final...lo importante...es enfrentarnos a nuestros miedos, vencerlos, superarlos o (cuanto menos) controlarlos y que nos mantengan alerta.

Quien no se conoce, quien no se enfrenta a uno mismo...jamás será el "jefe" de su propia vida y (lo peor de todo) se verá enfrentado todas las mañanas a la dura prueba del espejo...porque una vez que superamos el dolor de ver lo que no nos gusta de nosotros mismos y nos enfrentamos con humildad a nuestros autoengaños conseguimos realmente dar esos pasos necesarios en nuestro crecimiento personal.

MARCELO VAZQUEZ AVILA dijo...

Querido Juan,
EL libro lo encontrarás publicado como "El héroe de las mil caras" de Joseph Campbell. Gracias por seguir el Blog y siempre tener algo oportuno para comentar en él.

MARCELO VAZQUEZ AVILA dijo...

Querido K: El test del espejo al que haces referencia no es infalible ! Tenemos una gran capacidad de autoengañarnos.

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