viernes, 22 de octubre de 2010

Liderar es estar siempre aprendiendo

El líder y su tarea

por Marcelo Vázquez Avila

El líder es un servidor. Y está al servicio de sus seguidores, no de sí mismo, ni de sus ideas ni de sus métodos. Ahora bien, este servicio no es semejante al que un esclavo presta a un tirano: la misión del líder, como el maestro, no es facilitar los caprichos del alumno. Al contrario, sirve, del mismo modo que el maestro está al servicio del alumno para que este crezca como persona en comunidad.

• Liderar es servir. Servir, como decimos, a sus seguidores para que conozcan y realicen su verdad; trabajar por ellos y con ellos; acercarse a ellos para conocer sus necesidades, sus problemas, sus deseos, su mentalidad; compartiendo tiempo con ellos, arrimando el hombro cuando hay que cooperar a la tarea, tendiendo la mano, dando una palabra con sentido en el momento preciso.

• Liderar es dar, ofrecer, entregar. Lo que el líder entrega es algo que tiene valor. Lo entrega porque ama lo que entrega, porque sabe que sólo se posee lo que se regala.

• Liderar es mostrar, traer a la luz, desvelar, revelar, ayudar a desubrir la verdad para que el mundo pueda contemplarla y caminar en ella; señalar y colaborar; romper los prejuicios equivocados, enseñarles a pensar críticamente, a leer, a expresarse. Liderar es decir la verdad y desenmascarar las mentiras.

• Liderar es proponer, posibilitar. El líder no debe imponer, sino proponer. La diferencia es radical: cuando el trabajo viene impuesto es mucho más difícil que aparezca la motivación. Además, proponer es una forma de educar en la responsabilidad: la realización de lo propuesto, una vez dialogado si se llega a un acuerdo asumido por todos, ya es responsabilidad de seguidores y líderes.

• Liderar es animar, pedir, exigir. La tarea del líder no se limita a proponer. También es necesario animar, incitar al trabajo, al estudio, a la investigación; despertar la curiosidad, captar el interés, llamar la atención de los seguidores. En este sentido son muy importantes la actitud y las obras más que las palabras. El líder se tiene que mostrar activo, interesado, con ganas de trabajar; esta actitud ha de ser contagiosa y debe verse reflejada en las acciones y en los gestos.

• Liderar es orientar, acompañar, facilitar. El líder debe conocer a sus alumnos, acercarse a sus vidas, llamar a la puerta de su interioridad. Debe estar ahí, siempre. Y los demás deben saber que él está ahí cuando se le requiere. Su labor de acompañamiento y orientación consiste en ayudar a los otros a leer sus deseos profundos, colaborando con ellos en su realización.

• Liderar es esperar pacientemente cuando sea necesario. El líder sabe esperar trabajando –pues esperar es trascender, estar partiendo siempre en busca de algo–, esperar con las manos en la masa, amasando pacientemente. Sabe no ceder a las dificultades que siempre aparecen; sabe superarlas perseverando.

• Liderar es hacer reír: que nunca falte el buen humor. El humor sano que ayuda a trabajar cuando el trabajo se hace duro, que ayuda a relativizar las carencias cuando estas parecen insalvables. Una sonrisa puede captar la atención de los seguidores mejor que muchas actividades preparadas para dicho cometido. La risa hace comunidad cuando es sincera.

• Liderar es realizar aquello en lo que se cree: el líder es ejemplo vivo de lo que en su palabra aparece, a pesar de sus debilidades y en sus debilidades mismas. El líder no deja nunca de aprender, de buscar, de ser alumno y discípulo. Porque liderar es estar siempre aprendiendo

1 comentario:

Pablete dijo...

Me viene al pelo ahora que acabo de ser Padre, Soy LIDER por primera vez de algo importante así que lo releeré de vez en cuando. Gracias por tus motivadores articulos Marcelo, son siempre un soplo de aire fesco.

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