sábado, 21 de diciembre de 2013

De la influencia al Liderazgo



por  Marcelo Vázquez Avila
Cuatro definiciones, cuatro relaciones
Para poder hablar de Liderazgo se hace necesario primero distinguir entre otros dos conceptos que se tratarán: la diferencia entre Poder y Autoridad, porque para poder hablar de liderazgo como un valor tenemos que ubicarlo en la dimensión humana estricta; en la experiencia interior del hombre.
El liderazgo normalmente se ha entendido desde antiguo como ejercicio del poder, es decir, como esa capacidad de forzar, coaccionar u obligar a alguien para que éste, aunque no quiera, haga mi voluntad debido a mi fuerza física o moral.
La Autoridad es un arte, mientras que aquel poder era sólo una capacidad, Autoridad es el arte de conseguir que la gente haga lo que a uno leparece si esto es lo mejor para ambos, gracias a la libre influencia personal.
Como todo arte se puede aprender; a través del arte uno desarrolla unas destrezas o aprende una técnica. De alguna manera el arte se aprende. Y ese conseguir que la gente haga lo mejor para el bien común, eso es, influencia personal.
La autoridad tiene que ver con el Ser, el poder tiene que ver con el Hacer. En la autoridad el otro decide o hace lo que tú sugieres, y el motivo es lo que tú eres para él y no por lo que tú puedas hacer con él.
El Liderazgo también es un arte, es el arte de influir a la gente para que trabaje con pasión, con entusiasmo. Tiene que ver con las ganas de vivir; con la fuerza interior, la emoción en la consecución del bien común. Si el liderazgo es un arte y es un arte de influir, su característica principal como valor está en las relaciones, es decir, son las relaciones humanas el objeto fundamental del ejercicio del liderazgo. Somos líderes en el ejercicio de relacionarnos con otros, de encontrarnos con otros, de hablar con otros, de vivir con otros. Al fin y al cabo el hombre es eso: un ser que vive con y para los demás. Una persona ejerce liderazgo si sabe construir relaciones funcionales, eficientes y eficaces. Es decir, son relaciones que están al servicio de un objetivo determinado.
Esas relaciones se alimentan y mantienen gracias a los hábitos buenos. Por eso la importancia de los 7 Hábitos de la gente altamente efectiva. Para comprender a Covey es necesario entender la fuerza de los hábitos en la persona humana. Sin ellos nuestra vida apenas sería viable. De ahí que los hábitos son considerados como una segunda naturaleza, que mejora nuestra genética y nos permite alcanzar metas con mayor rapidez y calidad, y menor esfuerzo. Lo mismo que conducimos mejor cuando hemos adquirido el hábito de conducir, seremos mejores líderes, si alcanzamos unos hábitos en una serie de competencias que afectan directamente al liderazgo.
Cuatro relaciones, Siete hábitos
Steven Covey adopta un antiguo proverbio chino y lo aplica a sus 7 hábitos, hablando del círculo de influencia, del control y de la preocupación:
Si un problema tiene solución, ¿de qué te preocupas?
Si un problema no tiene solución, ¿de qué te preocupas?
El concepto de Influencia se ve claramente tratado en el primer hábito de la obra de Covey, el de Proactividad, en él nos lleva hacía la Victoria Privada, lo describe como el hábito de la responsabilidad que busca como resultado la libertad de nuestras acciones.
Nos habla acerca de los círculos de la influencia, y los círculos de poder, el primero de ellos se encuentra englobado por todos aquellos aspectos en los cuales nosotros tenemos poder para influir, bien en forma negativa o positiva, es decir, podemos modificarlo, mientras que el círculo de preocupación no está a nuestro alcance, ejemplo de ello resultan los conflictos políticos, medidas económicas, en fin, es el aspecto macro que nos rodea; cuando pasamos mucho tiempo dedicados a este último circulo estamos realmente perdiendo energías y girando en torno a una reactividad que nos conduce a la resignación, aflicción y poca efectividad en la toma de decisiones. Por tanto se asumen posturas de control/descontrol y terquedad.
Pero es aquí cuando quienes son realmente proactivos actúan sobre un circulo muy pequeño de preocupación y muy grande de influencia, no ven problemas sino oportunidades para actuar, se abren a todas las acciones posibles, son parte de las soluciones y no de los problemas, actúan con autocontrol, buscan el logro en todo momento, piensan que nada es imposible; todo es factible y tiene solución. 
Covey nos dice que necesitamos nuestra aptitud para comprometernos con nosotros mismos y con los demás y la integridad con que los mantengamos son esencia de nuestra proactividad y capacidad de influencia.

No hay comentarios:

Insignia identificativa de Facebook