miércoles, 1 de enero de 2014

Reiventarse o morir a los 60

por Marcelo Vázquez Avila

Tendremos que trabajar más años y el envejecimiento
de la población activa es imparable.

En mercados como el estadounidense, se espera que los boomers  (término usado para describir a las personas que nacieron durante el baby boom, “natalidad explosiva”, que sucedió entre 1950 y fines de la década de los 1960) vivan más que cualquier otra generación.

Además la generación U (unretired, los que no se jubilan) crece actualmente en las empresas. Bien porque no pueden, o porque no quieren, aquellos que antes se iban a los 60 prolongan ahora su carrera y plantean nuevos retos a las compañías.

El futuro del mercado laboral tendrá nuevos protagonistas, y los senior serán uno de ellos. El incremento del desempleo juvenil que agota las posibilidades de una generación de reemplazo cualificada hará que las compañías tengan que resolver sus necesidades con una fuerza laboral envejecida. Varias generaciones deberán convivir en las empresas, y éstas tendrán que conciliar diversos intereses, culturas, modelos de trabajo y de compromiso.
La experiencia se puede recuperar con modelos a tiempo parcial

Esta convivencia intergeneracional obligará a concebir nuevos modelos de empresa y a rediseñar los itinerarios profesionales. El mercado laboral demanda la experiencia; pide profesionales más pegados al terreno que hayan lidiado con situaciones adversas y que entiendan en su conjunto los problemas de la compañía. Se valora la ponderación, el juicio y el criterio, porque ahora hacen falta personas con vivencias y sentido común.
La conciencia sobre la importancia del talento de mayor edad será creciente, y eso implica respeto, tanto a su forma de trabajar como a sus singularidades personales, familiares y sociales.
Este uso de la experiencia también puede llevarnos a recuperarla y explotarla desde nuevos modelos profesionales de colaboración a tiempo parcial.

Las transformaciones revolucionarias en el mercado laboral permiten hablar asimismo de un cambio en el que no habrá puestos de trabajo sino creadores de ideas y de valor, que funcionarán en una organización o por su cuenta. una buena salida profesional es trabajar por proyectos.

Seniors reconvertidos en freelance

Aquí es donde los profesionales senior pueden reconvertirse en freelance, asesorando en distintas materias a empresas, colaborando en diferentes planes, en proyectos de consultoría o management.

Las diferentes situaciones vitales requerirán esquemas muy diferentes de relación laboral, y las organizaciones tendrán que aprovechar todas las oportunidades que ofrece el marco legal.
El panorama para los mayores que desean crear su empresa no difiere del que se pueden encontrar sus colegas más jóvenes. Los profesionales de más de 50 años que se convierten en empresarios en España son ya una comunidad creciente. Las bases para el éxito son también la identificación de oportunidades de negocio; la elaboración de un plan completo que permita obtener una ventaja competitiva en el mercado, y una previsión financiera realista.

Los senior deben recordar que pueden ofrecer su experiencia y en algunos casos, como personas técnicas o directivos, ayudar a otros en lo que ellos saben; emprendiendo nuevos proyectos, o bien moviendo la red de contactos para buscar nuevas opciones.

Nunca es demasiado tarde para perseguir lo que a uno le gusta. ¿Por qué parar ahora? Como cualquier empresario, una de las primeras cuestiones que debe tener en cuenta el emprendedor senior es: qué riesgo es capaz de asumir.

Hay que tener en cuenta que el riesgo tiene también un sesgo positivo: Los emprendedores de cierta edad pueden utilizar mejor que otros más jóvenes su experiencia para atraer la financiación necesaria.

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